miércoles, 23 de febrero de 2005
El siglo XXI llega plagado de nuevas patologías relacionadas con el trabajo y el estilo de vida. Es el caso del 'burn out' o ‘síndrome de estar quemado’, un trastorno puramente emocional y laboral con graves consecuencias físicas y psicológicas. El agotamiento, la baja autoestima, la despersonalización y el aislamiento profesional son sus principales características.

El 30 por ciento de las consultas clínicas por enfermedades laborales están relacionadas con trastornos psiquiátricos y un 15 por ciento de este grupo son casos que responden al síndrome de 'burn out'. “Se trata de una patología psicosocial clara que afecta a la productividad del trabajador y se da especialmente en dos ámbitos profesionales, la sanidad y la enseñanza.

Estas profesiones exigen un íntimo contacto con otros seres humanos. De esta manera, cuando se produce un agotamiento emocional se desencadena un proceso que lleva a la despersonalización, baja autoestima, fatiga, sentimientos de inutilidad, aislamiento profesional e incluso conductas agresivas.

Este síndrome también genera síntomas psicosomáticos que son comunes a la ansiedad o la depresión y dan origen a numerosas bajas laborales. A veces se puede experimentar astenia y agitación al mismo tiempo (tics nerviosos, temblor de manos); palpitaciones; taquicardia y pinchazos en el pecho; aumento de la tensión arterial; dolores musculares, sobre todo en la zona lumbar; cefaleas; problemas digestivos; trastornos del sueño e inapetencia sexual. Estos síntomas terminan invadiendo la vida social y familiar del afectado, que opta por aislarse y quedarse solo.

“Una de las principales características del síndrome es que se produce en profesiones que uno ha elegido libremente, que son más vocacionales que obligatorias”. “El problema empieza cuando se dan cuenta de que la tabla de horarios no les permite solucionar todo lo que quieren o que el trabajo no se corresponde con lo que habían fantaseado sobre la profesión”.


Las causas del 'burn out' son de índole organizativa y económica y, sumadas a los factores emocionales y vocacionales, hacen que su solución sea complicada. “Es difícil recuperar a las personas que sufren este trastorno porque al estar realizando una tarea que les gusta no se plantean el cambio de trabajo”.

Entre los factores de riesgo que pueden desencadenar el 'burn out' se encuentran el aburrimiento, la falta de motivación, los conflictos laborales y el estrés. Por ello hay que abogar por un entorno laboral que cumpla unas premisas básicas capaces de prevenir este trastorno:
· Asegurarse de que el trabajador está capacitado para desempeñar el trabajo encomendado.
· Controlar la organización del trabajo y los elementos que generan ansiedad y fatiga. Además, se debe establecer un tiempo de recuperación de manera que el cansancio no se haga crónica.
· Motivar al trabajador con objetivos en cuya creación pueda participar y no vengan siempre impuestos desde la dirección.
· Intentar dar una visión realista del trabajo.
Publicado por tuasesor @ 23:16
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