S?bado, 05 de marzo de 2005

MARGINAL: AS 1995\2415
RESOLUCION: SENTENCIA de 23-6-1995, núm. 3934/1995.
Recurso de Suplicación. Rollo núm. 7177/1994.
JURISDICCION: SOCIAL (TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE CATALUÑA) DESPIDO IMPROCEDENTE: falta de gravedad: ausencias: no presentación de los partes de confirmación de la baja.

PONENTE: Ilmo. Sr. D. SEBASTIAN MORALO GALLEGO
El TSJ estima el recurso interpuesto por los actores contra la Sentencia
del Juzgado de lo Social núm. 1 de Tarragona, de fecha 8-7-1994, dictada en
autos promovidos sobre despido, que es revocada en el sentido que se indica
en la fundamentación jurídica.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.-Con fecha 27 de mayo de 1994 tuvo entrada en el citado Juzgado de
lo Social demanda sobre extinción de contrato suscrita por Manuel J. R. y
Juan Carlos S. M. contra José María C. C., en la que alegando los hechos y
fundamentos de derecho que estimó procedentes, terminaba suplicando se
dictara sentencia en los términos de la misma. Admitida la demanda a trámite
y celebrado el juicio se dictó Sentencia con fecha 8 julio 1994 que contenía
el siguiente:
FALLO:
«Que desestimando la demanda formulada por don Manuel J. R. y Juan Carlos
S. M. contra José María C. C., debo absolver y absuelvo a la demandada de
los pedimentos de la demanda».
SEGUNDO.-En dicha sentencia, como hechos probados, se declaran los
siguientes:
«I.-El actor don Manuel J. R. empezó a trabajar en la empresa demandada el
día 27 de octubre de 1986 con la categoría de oficial 1.ª y salario mensual
de 148.438 con prorrata de pagas y 122.135 ptas. sin prorrata de pagas.
II.-El también actor don Juan Carlos S. M. ingresó a trabajar en la empresa
demandada el día 12 de marzo de 1986 con la categoría profesional de oficial
1.ª y un salario mensual de 132.665 ptas. con prorrateo de pagas y 113.215
ptas. sin prorrateo de pagas.
III.-La empresa ha procedido a despedir a los actores mediante carta de
despido de fecha 29 de abril de 1994 en la que, entre otras cosas se afirma
lo siguiente:
Juan C. S. M.
"1.º) Que en fecha de 3 de marzo de 1994, inició un proceso de Incapacidad
Laboral Transitoria (ILT), derivada de Enfermedad Común, con diagnóstico de
Lumbalgia, librado por el doctor Juan R. S. colegiado ... de Barcelona en
dicha fecha.
Que periódicamente ha venido presentando en esta Empresa los partes de
Confirmación de su enfermedad, hasta que en fecha de 14 de abril de 1994
compareció por última vez para aportar el parte de Confirmación núm. 6 de
fecha 10 de abril de 1994.
Que no obstante lo anterior, la empresa ha intentado ponerse en contacto
telefónico con usted resultando imposible.
2.º) Que desde dicho día 14 del presente mes, en que nos hizo entrega del
referido parte de Confirmación, hasta esta fecha (29 de abril de 1994), no
ha comparecido por la empresa, ni para confirmar su situación de incapacidad
laboral, ni para manifestar su actual situación de hábil, y por tanto en
condiciones de poder trabajar, ni de impedido por causa de su enfermedad.
Manuel J. R.
1.º) Que en fecha de 7 de abril de 1994, inició un proceso de incapacidad
laboral transitoria (ILT), derivada de enfermedad común, con diagnóstico de
vértigo, librado por el doctor Jaime A. colegiado ... de Barcelona en dicha
fecha, comunicando dicha circunstancia de ILT a la empresa el pasado día 8
de abril de 1994, y con posterioridad, el día 14 de abril de 1994, el parte
de Confirmación de Enfermedad que tenía fecha de 10 de abril de 1994.
2.º) Que desde dicho día 14 del presente mes, en que nos hizo entrega del
referido parte de Confirmación, hasta esta fecha (29 de abril de 1994), no
ha comparecido por la Empresa, ni para confirmar su situación de Incapacidad
Laboral, ni para manifestar su actual situación de hábil, y por tanto en
condiciones de poder trabajar, ni de impedido por causa de su enfermedad".
IV.-Los actores no ostentan, ni han ostentado en el último año cargo
representativo o sindical.
V.-Se celebró el preceptivo acto de conciliación el día 10 de mayo de 1994,
según papeleta presentada el día 26 de abril de 1994».
TERCERO.-Contra dicha sentencia anunció recurso de suplicación la parte
actora, que formalizó dentro de plazo, y que la parte contraria a la que se
dio traslado, lo impugnó elevando los autos a este Tribunal dando lugar al
presente rollo.
FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.-Recurren los actores en suplicación, contra la sentencia de
instancia que desestimando la demanda declaró procedente el despido objeto
del litigio.
Al amparo del párrafo c) del artículo 190 de la Ley de Procedimiento
Laboral (RCL 1990\922 y 1049), se articula el único motivo del recurso que
en tres apartados diferentes denuncia infracción de los artículos 54.2 del
Estatuto de los Trabajadores (RCL 1980\607 y ApNDL 3006) en relación con los
artículos 17.2.º y 3.º de la Orden Ministerial 13 octubre 1967
(RCL 1967\2097 y NDL 27266); doctrina jurisprudencial que se cita y
artículo 95 de la Ley de Procedimiento Laboral.
Significar ante todo, que al no haber sido combatido el relato de hechos
probados por los recurrentes, la Sala debe limitarse a valorar únicamente
las circunstancias que constan en el mismo, sin conceder eficacia alguna a
las afirmaciones sobre determinados hechos o incidencias que se recogen en
la exposición del recurso. En base a ello, se estima probado lo que sigue:
el trabajador, Juan S. M., inició proceso de incapacidad laboral transitoria
en fecha 3 de marzo de 1994, aportando periódicamente a la empresa los
correspondientes partes médicos de confirmación, habiendo entregado el
último de ellos en fecha 14 de abril de 1994; y siendo despedido en 29 del
mismo mes, por no haber vuelto a presentar desde aquella fecha ningún otro
parte de confirmación. El trabajador Manuel J. R., inicia el proceso de
incapacidad laboral en fecha 7 de abril de 1994, entregando el parte de
confirmación en 14 del mismo mes y no volviendo a entregar parte alguno
hasta que es despedido en 29 de abril por esta causa.
Es doctrina jurisprudencial reiterada que el despido disciplinario que
contempla el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores, únicamente
procede cuando el trabajador haya incurrido en conductas de especial
gravedad y trascendencia, pues no toda falta laboral o incumplimiento del
mismo puede generar la sanción más grave que prevé el ordenamiento laboral
que debe quedar reservada a aquellos comportamientos que evidencien una
especial dosis de gravedad, en aplicación de la denominada teoría
gradualista que obliga a guardar una adecuada proporcionalidad entre la
sanción y la conducta sancionada.
Qué duda cabe que los actores han incumplido sus deberes para con la
empresa al no presentar los sucesivos partes de confirmación de la situación
de incapacidad laboral transitoria en los plazos que establece la Orden
Ministerial 21 marzo 1974 (RCL 1974\824 y NDL 27266, nota), pero este
comportamiento carece de gravedad suficiente para originar sanción tan grave
como la del despido, pues, en definitiva, se encontraban realmente impedidos
para asistir al trabajo y su incumplimiento no puede calificarse, como una
falta injustificada de asistencia, sino, únicamente, como infracción del
deber de comunicar a la empresa su situación médica. El Tribunal Supremo ha
tenido ocasión de pronunciarse reiteradamente sobre la calificación que
merece la conducta descrita, y así, en Sentencias de 15 noviembre 1985
(RJ 1985\5786) 24 julio y 11 noviembre 1986 (RJ 1986\4533 y RJ 1986\6323),
20 mayo y 8 y 20 octubre 1987 (RJ 1987\3752, RJ 1987\6972 y RJ 1987\7087) y
18 julio y 31 octubre 1988 (RJ 1988\6171 y RJ 1988\8189); establece que la
omisión por el trabajador de la obligación de remitir a la empresa los
partes de baja y confirmación justificativos de la enfermedad, podrá
estimarse incluso falta grave, al no tener acreditada la empleadora la
ausencia al trabajo, pero en modo alguno cabe valorarla, a efectos del
artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores, como ausencia injustificada al
trabajo; añadiéndose que si los hechos son ciertos en cuanto a la
enfermedad, el retraso en cursar los partes facultativos constituirá una
infracción de tipo administrativo, pero no puede enervar ni destruir lo que
es realidad constatada, y aunque no se cumpliera el término para dar cuenta
a la empresa de la causa de la incomparecencia al trabajo, no se dan los
requisitos de gravedad, culpabilidad y reiteración de faltas sin
justificación que exige el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores,
para tipificar esta causa extintiva del contrato de trabajo como medida
disciplinaria, puesto que hay una realidad impeditiva de la comparecencia en
el trabajo, luego la inasistencia no es voluntaria, por lo que no puede ser
grave ni culpable.
En el caso de autos, se produce además la circunstancia de que los actores
sí comunicaron el parte inicial de baja médica, incluso alguno posterior de
confirmación, con lo que la empresa era conocedora de la situación en que se
encontraban y por tanto, la falta de presentación de partes de confirmación
en los quince días anteriores al despido, carece de la gravedad requerida
para justificar sanción como la adoptada, absolutamente desproporcionada a
un incumplimiento de carácter meramente formal, toda vez que no se dice en
la sentencia que los trabajadores hubieren recibido el alta médica, con lo
que ha de estimarse que continuaban en situación de baja a la fecha del
despido.
Conforme a lo dispuesto en el artículo 55.6.º del Estatuto de los
Trabajadores, en la redacción vigente a la fecha del despido, al encontrarse
el contrato de trabajo suspendido por estar los trabajadores en situación de
incapacidad laboral transitoria [artículo 45.1.º.c) del Estatuto de los
Trabajadores], procede la declaración de nulidad de los despidos.


Publicado por tuasesor @ 19:45  | Jurisprudencia
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