Domingo, 06 de marzo de 2005
MARGINAL: AS 1995\4659
RESOLUCION: SENTENCIA de 22-12-1995, n?m. 1273/1995.
Recurso de Suplicaci?n. Rollo n?m. 1601/1995.
JURISDICCION: SOCIAL (TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE ANDALUCIA, MALAGA,
Sala de lo Social)
RESUMEN:
PONENTE: Ilma. Sra. D? M? CRISTINA GIMENEZ MORENO
[TEXTO]:
El TSJ desestima el recurso interpuesto por la entidad demandada contra la
Sentencia del Juzgado de lo Social de Melilla, de fecha 3-7-1995, dictada en
autos promovidos en reclamaci?n de despido.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.-Que seg?n consta en autos se present? demanda por do?a Teresa J.
R. sobre despido, siendo demandada la ?ONCE? y que en su d?a se celebr? el
acto de vista, habi?ndose dictado Sentencia en fecha 3 julio 1995 en los
t?rminos que se recogen en su parte dispositiva.
SEGUNDO.-En la sentencia aludida se declararon como hechos probados los
siguientes:
?I.-La actora, Teresa J. R., comenz? a prestar sus servicios para la
empresa demandada "ONCE" el d?a 15 de noviembre de 1982, ostentando la
categor?a profesional de vendedora y siendo su salario diario de 10.973
ptas. incluidas prorratas de pagas extras.
II.-La actora desde el 6 de marzo al 4 de mayo de 1995 dej? de acudir a la
agencia de la "ONCE" en Melilla, no retirando cupones ni liquidando durante
el referido tiempo.
III.-El d?a 5 de mayo de 1995, al acudir la actora al centro de trabajo, se
le notific? verbalmente que se hab?a extinguido su contrato de trabajo.
IV.-El 8 de marzo de 1995 la empresa demandada dio de baja a la actora por
abandono del puesto de trabajo con fecha de efectos 3 de marzo de 1995.
V.-La actora, persona de escasa formaci?n cultural, solicit? a la empresa
demandada el 3 de marzo de 1995 permiso para marcharse a la ciudad de Jerez
con el fin de atender a su hijo, el cual fue hospitalizado en dicha ciudad
en la Unidad de Infecciosos del Hospital de Jerez al estar aquejado de SIDA.
VI.-Al regresar la actora el 5 de abril de 1995 a su puesto de trabajo,
hizo entrega del correspondiente certificado hospitalario, si?ndole en este
momento comunicada la extinci?n de la relaci?n laboral con fecha de efectos
3 de marzo de 1995?.
TERCERO.-Que contra dicha sentencia anunci? recurso de suplicaci?n la parte
demandada, recurso que formaliz?, no siendo impugnado de contrario.
Recibidos los autos en este Tribunal se provey? el pase de los mismos a
Ponente para su examen y resoluci?n.
FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.-La organizaci?n demandada articula un primer motivo al amparo del
apartado b) del art?culo 191 de la LPL (RCL 1995\1144 y 1563) solicitando en
primer lugar la modificaci?n del hecho probado n?m. 1, en el sentido de que
la antig?edad y el salario de la trabajadora consignados en dicho ordinal
quede modificado por la antig?edad que se?ala de 15 de marzo de 1983 y un
salario de 175.000 ptas. Pedimento de reforma f?ctica que ha de tener
favorable acogida pues, examinados los documentos obrantes en autos y que
consisten en las n?minas de los ?ltimos cinco meses percibidos por la
trabajadora, se observa que efectivamente en ellas viene consignada la
antig?edad que se?ala el recurrente de 15 de marzo de 1983 as? como el
salario mensual de 175.000 ptas. incluidas las prorratas de pagas
extraordinarias.
Modificaciones que han de prosperar al estar avalados por documentos
aut?nticos.
SEGUNDO.-Con el mismo amparo procesal solicita la supresi?n del hecho
probado 5.? por entender que no se han acreditado los motivos que la actora
adujo para solicitar el permiso para marcharse a la ciudad de Jerez con el
fin de atender a su hijo que se encontraba hospitalizado, pedimento de
reforma f?ctica que no ha de tener favorable acogida por cuanto que la
valoraci?n de la prueba le corresponde al Juez ?a quo? de conformidad con lo
dispuesto en los arts. 97.2 de la PLP y 1248 del CC y 632 y 658 de la LECiv,
y que consta en el conjunto de dichas probanzas para formar su convicci?n
con la apreciaci?n en sana cr?tica de tales elementos probatorios y, en
principio, si se lleg? a su conclusi?n f?ctica, ?sta ha de prevalecer como
norma general, sobre cualquier interpretaci?n objetiva o interesada, toda
vez que en el presente caso el recurrente pretende reemplazar el criterio
objetivo e imparcial del Magistrado sentenciador, por su personal e
interesado criterio, sin acreditar el error o la equivocaci?n del mismo con
documento o pericia que lo avale, lo que justifica el mantenimiento de la
apreciaci?n judicial.
Tambi?n interesa la recurrente la modificaci?n del ordinal 6.? y su
sustituci?n por la f?rmula de redacci?n que al efecto se ofrece en el
escrito de recurso. Pretensi?n tambi?n abocada al fracaso, pues la misma no
se encuentra avalada por documento o pericia que por su manifiesta eficacia
probatoria acredite el error o la equivocaci?n del juzgador ?a quo?, al
haber consignado cosa distinta de la que la prueba practicada contenga o
exprese, m?xime teniendo en cuenta las amplias facultades de valoraci?n de
la prueba antes se?aladas que le conceden al Juzgador los art?culos
rese?ados, lo que de nuevo justifica el mantenimiento de la apreciaci?n
judicial.
TERCERO.-El recurrente instrumenta otro motivo al amparo del apartado c)
del art. 191 de la LPL, con objeto de examinar las normas sustantivas,
denunciando la aplicaci?n err?nea del art. 49.1 del Estatuto de los
Trabajadores (RCL 1995\997) en relaci?n con el art. 51.3 del Convenio
Colectivo de la ?ONCE? (RCL 1993\1766), as? como de la doctrina legal que lo
interpreta, censura jur?dica que no ha de tener favorable acogida, pues las
faltas de asistencia al trabajo como causa de despido no operan objetiva y
autom?ticamente sino que han de ser analizadas en su realidad, en el momento
en que se han producido y con los efectos que producen, sin desconocimiento
del factor humano (Sentencia del Tribunal Supremo de 21 abril 1983
[RJ 1983\1858]), distinguiendo la jurisprudencia entre el motivo de la
falta con el de justificaci?n de la ausencia, ya que seg?n doctrina
jurisprudencial, son injustificadas aquellas para las que no existe precepto
legal reglamentario o circunstancia de indudable valor, morales o sociales,
que disculpen la asistencia. Doctrina que aplicada al caso de autos,
conlleva la desestimaci?n del recurso interpuesto, pues declar?ndose con
valor de hecho probado que la actora desde el mes de marzo de 1995 ten?a
ingresado a su hijo por enfermedad muy grave, en la unidad de infecci?n del
Hospital de Jerez de la Frontera lo que le hizo solicitar de forma verbal
autorizaci?n para marcharse a atenderlo, permaneciendo en dicha situaci?n
hasta el 5 de mayo del mismo a?o, no puede desprenderse de dicha conducta el
abandono del puesto de trabajo que se le imputa por la Organizaci?n
demandada y que justifique la m?xima sanci?n impuesta de despido, pues en
todo momento la demandada era conocedora de la dif?cil situaci?n personal de
la trabajadora, lo que justifica el mantenimiento de la apreciaci?n judicial
al no haberse infringido por el Magistrado sentenciador los preceptos
denunciados, concluy?ndose como acertadamente hace la sentencia recurrida,
que no hay cumplimiento grave y culpable justificativo de la sanci?n de
despido impuesta; por lo que, rechazando el recurso, hay que confirmar la
sentencia.
Publicado por tuasesor @ 18:47
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