Lunes, 07 de marzo de 2005
Aunque cada caso de psicoterror reviste una idiosincrasia propia, dependiendo de aspectos espec?ficos de los participantes en ?l, de las tareas y tipo de trabajo, de la cultura y de las normas formales e informales de la organizaci?n en la que sucede, el profesor Leymann en sus investigaciones ha averiguado que el curso del psicoterror laboral a menudo presenta una secuencia t?pica en 5 fases que suelen repetirse en diferentes casos de psicoterror:

1?) Incidentes cr?ticos:

En esta fase, la situaci?n desencadenante del acoso suele verse como un conflicto, una "bronca", un desencuentro entre personas, que en un momento determinado adquiere mayor proporci?n, d?ndose la imagen de un conflicto puntual que comienza a escalarse. Esta primera fase no constituye propiamente acoso moral y suele durar muy poco tiempo.

2?) Fase de acoso y estigmatizaci?n:

En esta fase el acoso se desarrolla mediante comportamientos repetidos que, en otro contexto que no es el de acoso, no revestir?an mayor importancia, ni implicar?an agresi?n, ni intentos de excluir o deshacerse de alguien.

Sin embargo, ser sometido diariamente a ellos, por un extenso per?odo de tiempo, y con prop?sitos hostiles, suele servir para estigmatizar a la v?ctima, se?al?ndola como tal a otros trabajadores. Con ello, estas conductas presentan una intencionalidad perversa o proceso de intenci?n, consistente en ir a por el otro, perjudicarle, castigarle, minarle psicol?gicamente, utilizando para ello un tipo de manipulaci?n agresiva.

3?) Intervenci?n de la direcci?n (responsables jer?rquicos):

Cuando interviene la l?nea jer?rquica, el incidente se convierte en el ?caso de X?, siendo que ?X? es siempre la v?ctima acosada y no el acosador. Debido al proceso anterior de estigmatizaci?n de la v?ctima, es corriente situar la responsabilidad en ella antes que en el acosador.

La l?nea jer?rquica suele cerrar filas y tender a aceptar y a hacer propios los prejuicios y estereotipos proyectados mal?volamente por el acosador desde las primeras fases.

A esto se a?ade su natural tendencia a terminar r?pidamente con el ?problema? (normalmente la persona acosada). El resultado pr?ctico suele consistir en el atropellamiento de los elementales derechos de la v?ctima (el derecho a ser escuchado, a una evaluaci?n objetiva, a un juicio imparcial, a igualdad en el trato o la consideraci?n) que ve as? incrementada su estigmatizaci?n como ?oveja negra?. Aqu? suele entrar en funcionamiento el mecanismo psicol?gico conocido como de ?error en la atribuci?n? que hace que compa?eros, jefes y directivos tiendan a crear explicaciones basadas en las caracter?sticas individuales de la v?ctima, antes que en los factores del entorno (mala organizaci?n, inadecuaci?n del tipo de tarea, pobre liderazgo, carga laboral inadecuada, etc.).

Este error atribucional de la jerarqu?a es tanto m?s frecuente cuanto mayor es su responsabilidad de velar por la adecuaci?n de los factores organizativos del trabajo. Suelen ser los departamentos de Recursos Humanos (personal) de las empresas las que con mayor asiduidad incurren en este error, haciendo de este modo m?s f?cil adoptar la soluci?n limpia, barata y r?pida de ?cortar por lo sano?.

4?) Fase de solicitud de ayuda especializada externa y diagn?stico incorrecto:

Si la persona acosada busca ayuda especializada en psic?logos y psiquiatras tiene muchas posibilidades para un diagn?stico incorrecto. La raz?n de ello estriba en que no existen apenas especialistas para reconocer y tratar un problema que tiene su origen en la propia organizaci?n en la que trabaja el paciente, y en la personalidad morbosa de los acosadores, y no en los factores constitucionales o premorbosos de la v?ctima.

De este modo la v?ctima del acoso suele recibir diagn?sticos err?neos basados en sus caracter?sticas personales, con la que su sufrimiento se ve incrementado a?n m?s al hacerle sentir responsable de su propio acoso moral. Se les suele diagnosticar de:

? estr?s (debido al estr?s postraum?tico que suelen presentar)

? depresi?n (debido a la distimia generada por el acoso)

? Burn-out (debido al estr?s, distimia producida, y a los sectores de actividad laboral cercanos a los del mobbing en que ?ste ocurre)

? personalidad paranoide (debido a la hipervigilancia)

? man?aco-depresi?n (ciclotimia).

? desajuste de personalidad (debido a la alteraci?n de las personalidad que suele provocar el acoso)

? neurosis

? trastornos por ansiedad generalizada

? ataques de p?nico

Estos diagn?sticos son incorrectos en la medida que olvidan los aspectos situacionales que los est?n causando y que tienen su origen en una agresi?n externa, continuada, y mantenida, y no en la fragilidad constitucional de la v?ctima.

En la medida que los tratamientos no incidan en la causa del problema (una agresi?n exterior), y en la manera de afrontarlo y enfrentarlo, no pueden resolver el problema del paciente.

Una vez que llega a la organizaci?n que la v?ctima recibe tratamiento de alg?n tipo, (informaci?n que a veces es inventada o fabulada, o es dada a conocer por el acosador) ello sirve para reforzar la estigmatizaci?n previa de la v?ctima, que es tachada de ?loca?, "desajustada" y por ende, acusada de causarlo todo debido a sus ?problemas psicol?gicos?.

Todo ello puede destruir la imagen p?blica, as? como la carrera profesional de la persona que, de este modo, puede verse impedida o dificultada en su rehabilitaci?n laboral.

5?) Salida de la organizaci?n:

En este momento, todo est? a punto para que la v?ctima sea borrada del mapa, lanzada, o ?desaparecida? del lugar del trabajo. Muchas v?ctimas, no pudiendo resistir el acoso, desasistidas por su empleador, mal diagnosticadas por el psic?logo o psiquiatra, aisladas por su entorno profesional y social, y vi?ndose sin otra opci?n profesional internamente, deciden terminar con la relaci?n laboral por s? mismos y dimiten con tal de escapar del gulag. Si la v?ctima pertenece a la administraci?n p?blica, suele solicitar un traslado que no le beneficia, o directamente solicita la excedencia voluntaria.

Otros casos, apurados por circunstancias familiares y sociales m?s extremas. y v?ctimas de ansiedad y angustia insoportable, llegan a quitarse de enmedio atentando contra su propia vida.

Los que deciden resistir sin abandonar el lugar de trabajo, y sin enfrentar el acoso, entran en una espiral de bajas laborales intermitentes o continuadas, debido a los problemas de salud relacionados con el estr?s post-traum?tico que veremos a continuaci?n, incrementando as? la probabilidad de ser despedidos por su baja productividad o reiteradas ausencias.

La mayor?a de los investigadores sobre este problema coinciden en se?alar que el psicoterror suele finalizar con la salida a medio plazo de la v?ctima de la organizaci?n.
Publicado por tuasesor @ 0:37
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