Martes, 08 de marzo de 2005
MARGINAL: AS 1995\2773
RESOLUCION: SENTENCIA de 25-7-1995, n?m. 2132/1995.
Recurso de Suplicaci?n n?m. 865/1995
JURISDICCION: SOCIAL (TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE ANDALUCIA, SEVILLA, Sala de lo Social)

PONENTE: Ilmo. Sr. D. ALFONSO MARTINEZ ESCRIBANO


[TEXTO]:
El TSJ desestima el recurso interpuesto por el actor contra la Sentencia
del Juzgado de lo Social de Algeciras, de fecha 1-12-1994, dictada en autos
promovidos sobre despido.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.-Seg?n consta en autos se present? demanda por Jos? L. P. contra
?Sea Land Ib?rica, SA?, se celebr? el juicio y se dict? Sentencia el 1
diciembre 1994, por el Juzgado de referencia, en la que se estimaba la
demanda.
SEGUNDO.-En la citada sentencia y como hechos probados se declararon los
siguientes:
?I.-El actor, don Jos? L. P. mayor de edad y con DNI n?m. ..., prestaba sus
servicios profesionales por cuenta y bajo la dependencia de la demandada,
"Sea Land Ib?rica, SA", con la categor?a profesional de oficial y
percibiendo un salario diario de 9.482 ptas., y con centro de trabajo en
Algeciras. El contrato de trabajo existente entre actor y demandado, tiene
car?cter indefinido y con antig?edad en la empresa desde el 12 de julio de
1976.
II.-Que el 19 de agosto de 1994 recibi? carta de la empresa en la que ?sta
extingu?a su contrato de trabajo con efectos del 20 de agosto, bas?ndose en
causas objetivas del art. 52.1.a) del ET, motivada en lo siguiente: "Desde
hace aproximadamente un a?o su conducta no es en absoluto la deseable para
el buen desarrollo de la relaci?n laboral que la vincula a esta empresa
-pese a nuestros constantes esfuerzos por conseguir su integraci?n y el
mejor ambiente de colaboraci?n y trabajo posible- al no ser usted capaz de
integrarse ni organizarse debidamente en su trabajo, echando siempre la
culpa de los problemas a los dem?s, y siendo por ello frecuentes sus
enfrentamientos con otros trabajadores de su ?rea, lo que genera continuos
problemas y hace que las operaciones de traslado entre terminales se
bloqueen. Cuando a ello se unen operaciones con barcos, el desorden que se
produce llega a ser insalvable, peligrando la totalidad de la operativa. No
admite tampoco las sugerencias de compa?eros ni superiores, lo que hace cada
vez m?s dif?cil y convivencia y trabajo en su equipo. Concretamente, y como
ejemplos recientes de lo anteriormente rese?ado, sirvan los sucesos
siguientes: El 22 de abril de 1994 recibimos un telefax de "Maersk Espa?a,
SA" en el que se nos informaba que coincidiendo con su turno se hab?an
originado problemas de acarreo debido a sus enfrentamientos con conductores,
y rog?ndonos que pusi?ramos fin a esos incidentes. El 18 de mayo de 1994
recibimos un informe de su supervisor se?or C. sobre su mala actitud y
problemas con traslados, descargas de barcos y con sus propios compa?eros.
El d?a 17 de junio de 1994 mantuvo usted nuevos problemas con los traslados
as? como enfrentamientos con su compa?ero de turno se?or B. y con el capataz
de "Opesa" se?or A. M. El mismo 17 de junio se neg? usted a aparcar la
furgoneta en el aparcamiento correspondiente, con el peligro de colisi?n que
ello supone, como ya ocurriera anteriormente. El 27 de junio de 1994
nuevamente tuvo usted enfrentamientos con su compa?ero de turno en materia
de traslados. Este mismo d?a se puso a cambiar el papel de una de las
impresoras y la desconfigur? de manera que se tard? m?s de una hora en
reconfigurarla, volviendo a negarse a posicionar la furgoneta en el lugar
debido generando nuevas disputas con su supervisor. El 2 de julio de 1994 se
enfrent? usted con el coordinador de muelle se?or J. C. V., cort?ndole el
paso con la furgoneta, dando gritos y con malas formas porque, seg?n usted,
no le hab?a avisado directamente de que iba a pedir una carga. Con fecha de
ayer, 18 de agosto, y a consecuencia de no haber usted actualizado la
informaci?n del transtainer, aun habiendo tenido dos horas (14.00-16.00)
para ello, las labores de traslado entre nuestra terminal y la de "Maersk"
fue un desastre, al tener que buscarse contenedores durante media hora sin
aparecer ninguno, generando con ello el consiguiente malestar de todos los
implicados y enfrentamientos con compa?eros de turno".
III.-El demandado Jos? L. P. produce constantes quejas de sus compa?eros en
el desempe?o de su trabajo como chequer, al recibir malos tratos y
contestaciones de aqu?l, present?ndose problemas de comunicaci?n entre ?stos
con el actor, lo que incide negativamente en su trabajo, siendo dif?cil la
organizaci?n de ?ste, lo que es esencial en el puesto que desempe?a. Se
apreci? por el m?dico de la empresa doctor Hermenegildo G. N., una
personalidad paranoica. A nivel de clientes, en fecha 22 de abril de 1994,
fue remitido a "Sea Land Ib?rica, SA", telefax, por parte de "Maersk Espa?a,
SA", como queja a consecuencias de los problemas de acarreo de los
contenedores producidos en la terminal de dicha empresa, solicitando la
empresa cliente se efectuar? por "Sea Land Ib?rica, SA" la oportuna
investigaci?n, y se diera soluci?n a dicho problemas operativos,
comunic?ndose que ello era en coincidencia con el turno del se?or L.
IV.-En fecha 15 de septiembre de 1994, se celebr? el preceptivo acto de
conciliaci?n con un resultado de intentado sin efecto, debido a la
incomparecencia de la empresa demandada?.
TERCERO.-Contra dicha sentencia se interpuso recurso de suplicaci?n por la
parte demandante, que fue impugnado de contrario.
FUNDAMENTOS DE DERECHO

UNICO.-En el recurso se articula un ?nico motivo, sobre examen del derecho
aplicado, consider?ndose infringido por aplicaci?n indebida el art. 52.a)
del ET (RCL 1980\607 y ApNDL 3006), en lo que debe centrarse el an?lisis,
prescindiendo de las alegaciones que el motivo dedica a la valoraci?n de las
pruebas practicadas, pues no llega a formularse censura f?ctica con
concretas propuestas revisorias. Delimitado as? el objeto del recurso, debe
recordarse, al respecto, que la doctrina jurisprudencial -representada por
las SSTS 2 mayo 1990 (RJ 1990\3937) y 10 diciembre 1991, entre otras- define
la ineptitud a que se refiere el art. 52.a) del ET como la falta de aptitud,
preparaci?n, suficiencia o idoneidad para el desarrollo de la prestaci?n
debida por el trabajador, esto es, su inhabilidad o carencia de facultades
profesionales por falta de preparaci?n adecuada o de las exigencias de
destreza, concentraci?n, rapidez o percepci?n requeridas por el trabajo,
todo ello conocido o sobrevenido con posterioridad al comienzo de la
relaci?n laboral, destacando, por ?ltimo, la diferencia entre esta causa
extintiva y la invalidez permanente en ciertos grados (art. 49.5 ET), pues
esta ?ltima se define por remisi?n a la legislaci?n de Seguridad Social y
requiere declaraci?n administrativa o judicial. Partiendo de estas
consideraciones, no se puede apreciar la infracci?n denunciada, ya que la
conducta del actor, sin obedecer a una voluntad incumplidora que merezca
sanci?n disciplinaria, refleja la concurrencia de la causa examinada, porque
en el puesto que desempe?a es esencial la gesti?n y organizaci?n de otro
personal y la comunicaci?n con ?l, as? como eficacia resolutoria -como con
valor de hecho afirma el fundamento jur?dico segundo- y, sin embargo, viene
observando un comportamiento propio de una personalidad paranoide -lo que no
supone la existencia de un proceso que merezca consideraci?n de incapacidad
a efectos de Seguridad Social, sino s?lo una alteraci?n de su car?cter y
conducta-, mostrando una incapacidad para organizar el trabajo y comunicarse
con el personal, con enfrentamientos continuos, provocando entorpecimientos
y des?rdenes en las tareas que debe atender, todo lo cual revela la carencia
de las facultades profesionales necesarias para su puesto, como entendi? la
sentencia de instancia, que debe confirmarse, previa desestimaci?n del
recurso.
Publicado por tuasesor @ 23:48
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