Martes, 08 de marzo de 2005
MARGINAL: AS 1996\101
RESOLUCION: SENTENCIA de 15-1-1996.
Recurso de Suplicaci?n n?m. 6403/1995
JURISDICCION: SOCIAL (TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE MADRID, Sala de lo Social)
PONENTE: Ilmo. Sr. D. FRANCISCO JOSE TRUJILLO CALVO
[TEXTO]:
Desestimando el recurso de suplicaci?n interpuesto por el Ministerio de
Defensa frente a Sentencia del Juzgado de lo Social n?m. 2 de Madrid, de
fecha 25-9-1995, la Sala confirma la resoluci?n recurrida.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.-Que seg?n consta en los autos n?mero 641/1993, se present? demanda
por do?a Carmen M. G., contra Ministerio de Defensa, en reclamaci?n de
despido, y que en su d?a se celebr? el acto de la vista, habi?ndose dictado
por el Juzgado de referencia Sentencia en 25 septiembre 1995, en la que
estima la demanda formulada por la actora.
SEGUNDO.-En dicha sentencia y como hechos probados se declaran los
siguientes:
?I.-La demandante do?a Carmen M. G. ha venido prestando sus servicios por
cuenta del Ministerio de Defensa como auxiliar sanitario con destino en el
Hospital G?mez Ulla, en virtud de diversos contratos celebrados
sucesivamente, siendo el primero de ellos de 18 de marzo de 1988, para
sustituci?n de la trabajadora do?a Concepci?n V. D., que se encontraba de
baja por enfermedad. Tal contrato qued? extinguido el d?a 28 de marzo de
1988.
II.-Posteriormente se celebr? un nuevo contrato, de 12 de abril de 1988,
para sustituci?n de la misma trabajadora, por hallarse de baja por
natalidad.
III.-El d?a 9 de agosto de 1988 se celebr? nuevo contrato entre las mismas
partes, para sustituir a la trabajadora do?a Concepci?n L. P., por hallarse
de baja por enfermedad.
IV.-El d?a 1 de abril de 1989 se celebr? un nuevo contrato entre las mismas
partes, para sustituir a la trabajadora do?a Ana N. D., por hallarse de baja
por enfermedad.
V.-El d?a 9 de enero de 1990 se celebr? un nuevo contrato, siempre entre
las mismas partes, esta vez para sustituci?n de la trabajadora do?a Flor de
Lys M., por baja maternal.
VI.-El d?a 9 de enero de 1990 se suscribi? un nuevo contrato entre las
partes, para cubrir una vacante de auxiliar sanitario, con car?cter interino
y hasta su cobertura definitiva por el procedimiento reglamentario.
VII.-El d?a 1 de marzo de 1990 se celebr? un nuevo contrato entre las
mismas partes, para sustituir esta vez a la trabajadora do?a Paloma B. D.,
por hallarse de baja por enfermedad.
VIII.-El d?a 10 de noviembre de 1990 se celebr? un nuevo contrato entre las
mismas partes, en esta ocasi?n de car?cter eventual, se?al?ndose como causa
de tal eventualidad la falta de personal especializado, y fij?ndose como
fecha de finalizaci?n la de 9 de mayo de 1991, siendo prorrogado despu?s por
otros seis meses.
IX.-El d?a 12 de noviembre de 1991 se celebr? un nuevo contrato entre las
partes, de car?cter eventual y por falta de personal, con vigencia hasta 11
de mayo de 1992.
X.-El d?a 12 de mayo de 1992 se celebr? un nuevo contrato, con id?nticas
caracter?sticas y entre las mismas partes, con vigencia hasta 11 de
noviembre de 1992.
XI.-El d?a 14 de diciembre de 1992 se celebr? un contrato para sustituir a
la trabajadora do?a Ana Rosa G. C., por hallarse de baja por enfermedad.
XII.-El d?a 22 de marzo de 1993 se celebr? un nuevo contrato, para la
sustituci?n de la trabajadora do?a Concepci?n M. S., que se encontraba de
baja por natalidad, especific?ndose que dicho contrato terminaba el d?a 15
de junio de 1993 si antes no se reincorporase la titular. No consta que
entre los contratos relacionados en los ordinales II al presente (XII), haya
existido interrupci?n alguna de continuidad en la prestaci?n de servicios
por la actora.
XIII.-El d?a 16 de junio de 1993 se comunic? a la actora su cese por
finalizaci?n del plazo de interinidad, con efectos de esa fecha. No consta
que do?a Concepci?n M. S. se hubiese reincorporado, en aquella fecha, a su
puesto de trabajo.
XIV.-En la fecha de tal cese, la actora ostentaba la categor?a profesional
de Auxiliar de Enfermer?a, percibiendo un salario de 126.000 ptas. mensuales
(incluido prorrateo de pagas extraordinarias).
XV.-Con posterioridad, la actora ha vuelto a ser contratada en virtud de un
contrato eventual, por falta de personal, para cubrir puesto de Auxiliar de
enfermer?a, con fecha 13 de julio de 1993, con vigencia hasta 27 de
diciembre siguiente. Se desconoce si han existido contrataciones
posteriores.
XVI.-Por la demandante se formul? reclamaci?n administrativa previa ante el
Ministerio de Defensa, que fue desestimado por Resoluci?n de 24 agosto 1993.
XVII.-No consta que la actora ostentase cargo alguno de representaci?n
sindical en el a?o anterior a 16 de junio de 1993?.
TERCERO.-Contra dicha sentencia se interpuso recurso de suplicaci?n por la
demandada, siendo impugnado de contrario por la parte actora. Elevados los
autos a esta Sala de lo Social, se dispuso su pase a Ponente para su examen
y resoluci?n.
FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.-Por correcto cauce procesal y amparo en el apartado b) del
art?culo 190 de la Ley de Procedimiento Laboral (RCL 1990\922 y 1049),
postula el recurrente, en sus dos primeros motivos de recurso, la revisi?n
del relato f?ctico a fin de que se adicione un nuevo hecho probado en el que
conste como acreditado que ?el d?a 4 de abril de 1990 se celebr? un nuevo
contrato con la actora, motivado por falta de personal, que prolong? sus
efectos hasta el d?a 7 de mayo de 1990?, pretensi?n que deber? sufrir suerte
desestimatoria puesto que, por una parte, resulta intrascendente a los
efectos del signo del fallo y, por otra, el documento en que el recurrente
funda su reclamaci?n, exclusivamente el contrato de trabajo, resulta
ineficaz para obtener la revisi?n f?ctica, como se?ala constante
jurisprudencia, cuya reiteraci?n exime de cita concreta.
Conforme lo cual, en justa aplicaci?n del mentado precepto legal y conforme
a tan constante como reiterada doctrina de la Sala, cualquier modificaci?n o
enmienda en la narraci?n de hechos considerados por el juzgador ?a quo? no
s?lo ha de presentarse como trascendente a efectos de la soluci?n del
litigio sino que, en todo caso, ha de fundarse en concreto documento
aut?ntico o prueba pericial que obrante en autos acredite, sin necesidad de
conjeturas, hip?tesis, ni razonamientos, el error de aquel juzgador cuya
facultad de apreciaci?n conjunta respecto a las pruebas practicadas en el
juicio oral no puede verse alterada ni desvirtuada por valoraciones
distintas o conclusiones de parte interesada, ya que ello supondr?a un
desplazamiento de la funci?n de enjuiciar que, por Ley, se otorga en
exclusiva a los Jueces y Tribunales.
Por todo ello, no puede tener favorable acogida el motivo primero de
recurso.
SEGUNDO.-El segundo motivo de recurso, construido bajo el amparo procesal
del apartado c) del art?culo 190 de la Ley de Procedimiento Laboral, insta
el examen de las normas sustantivas contenidas en la sentencia de instancia,
al considerar, el recurrente, vulnerados los art?culos 55 y 56 del Estatuto
de los Trabajadores (RCL 1980\607 y ApNDL 3006), en relaci?n con los
art?culos 108 y 110 de la Ley de Procedimiento Laboral y con el art?culo 35
del Real Decreto 2205/1980, de 13 de junio (RCL 1980\2306, 2341, 2561 y
ApNDL 5157), por el que se regula el trabajo del personal civil no
funcionario en los establecimientos militares.
Por tanto, la denuncia del recurrente se dirige exclusivamente a combatir
el c?mputo de la antig?edad que realiza el Magistrado de Instancia en el
supuesto que nos ocupa, considerando la parte demandada que el c?mputo
debiera iniciarse a partir del ?ltimo contrato, donde se produjo el fraude
se?alado en la instancia.
Denuncia que deber? sufrir la suerte desestimatoria en virtud del propio
art?culo que se dice infringido, en relaci?n con el inalterado relato
f?ctico de la sentencia de instancia.
As? el art?culo 25.2.c) del Real Decreto 2205/1980 se?ala que: ?Igualmente
se considerar? (a los efectos de la antig?edad) el tiempo servido en
cualquier establecimiento del propio Ministerio, en los casos de traslado
voluntario o forzoso, as? como los posibles per?odos transcurridos bajo
contratos para la realizaci?n de obra o servicio determinado, para trabajos
eventuales o como interinos, cuando sin soluci?n de continuidad sean
adscritos con car?cter fijo para el desempe?o de actividad similar a la que
motiv? su anterior contrataci?n?.
Por su parte, el inalterado por no combatido hecho probado XII de la
sentencia de instancia se?ala que: ?no consta que entre los contratos
relacionados en los ordinales II al presente, haya existido interrupci?n
alguna de continuidad en la prestaci?n de servicios por la actora?.
Consiguientemente no se evidencia el error denunciado sino que, teniendo en
cuenta que la antig?edad de un trabajador en una empresa determinada no es
otra cosa que el tiempo que el mismo viene prestando servicios a esa empresa
sin soluci?n de continuidad, aunque tal prestaci?n de actividad se halla
llevado a cabo bajo el amparo de diferentes modalidades contractuales,
temporales e indefinidos, habr? de se?alarse que el Magistrado de instancia
acert? en la declaraci?n expuesta. Y as? el art?culo 25.2 del Estatuto de
los Trabajadores toma en consideraci?n los a?os trabajados sin hacer
distingo ni diferenciaci?n alguna, sin exigir que la actividad desarrollada
fuese originada por un solo contrato de trabajo ni que s?lo pudiera
computarse a tales efectos los contratos indefinidos, y sin tampoco excluir
el tiempo correspondiente a los contratos temporales (STS 12 noviembre 1993
[RJ 1993\8683]).
Es cierto que en el caso debatido en esta litis pudo existir un espacio
temporal corto, entre la finalizaci?n y la firma del posterior contrato,
pero esta corta interrupci?n no ha sido apreciada como relevante por el Juez
?a quo?, con lo que habr? que tener presente que es el Juez de instancia,
cuyo conocimiento directo garantiza el principio de inmediaci?n del proceso
laboral, a quien corresponde apreciar los elementos de convicci?n -concepto
m?s amplio que el de medios de prueba- para establecer la verdad procesal
intentando su m?xima aproximaci?n a la verdad real, valorando en conciencia,
y seg?n las reglas de la sana cr?tica, la prueba practicada conforme a las
amplias facultades que a tal fin le otorga el art?culo 97.2 de la Ley de
Procedimiento Laboral, en relaci?n con el 632 de la supletoria Ley de
Enjuiciamiento Civil. Ante lo cual, si el Juez ?a quo?, a quien corresponde
valorar la prueba practicada, y que cuenta con el conjunto de todas las
probanzas para formar su convicci?n, lleg? a una conclusi?n f?ctica, ?sta ha
de prevalecer sobre la interpretaci?n subjetiva de la parte recurrente. Por
todo lo cual, procede la desestimaci?n del motivo y del recurso.
Publicado por tuasesor @ 23:54
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