Mi?rcoles, 09 de marzo de 2005
MARGINAL: AS 1995\2404
RESOLUCION: SENTENCIA de 20-6-1995, n?m. 3818/1995.
Recurso de Suplicaci?n. Rollo n?m. 138/1995.
JURISDICCION: SOCIAL (TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE CATALU?A, Sala de lo Social)
PONENTE: Ilmo. Sr. D. SEBASTIAN MORALO GALLEGO
[TEXTO]:
El TSJ estima el recurso interpuesto por la empresa codemandada contra la
Sentencia del Juzgado de lo Social n?m. 20 de Barcelona, de fecha 1-9-1994,
dictada en autos promovidos sobre despido y/o extinci?n del contrato de
trabajo, que es revocada en el sentido que se indica en la fundamentaci?n
jur?dica.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.-Con fecha 23 de febrero de 1994 tuvo entrada en el citado Juzgado
de lo Social demanda sobre extinci?n de contrato suscrita por Andr?s G. T.
contra ?Golfinvest Espa?a Corp., SA?, ?BGR-3, SA?, Fondo de Garant?a
Salarial y Jos? Luis B. B., en la que alegando los hechos y fundamentos de
derecho que estim? procedentes, terminaba suplicando se dictara sentencia en
los t?rminos de la misma. Admitida la demanda a tr?mite y celebrado el
juicio se dict? Sentencia con fecha 1 septiembre 1994 que conten?a el
siguiente:
FALLO:
?Desestimando la demanda de despido nulo y con car?cter subsidiario
improcedente, Autos 435/1994, presentada por Andr?s G. T., contra
"Golfinvest Espa?a Corp., SA", "BGR-3, SA" y Jos? Luis B. B., debo de
absolver y absuelvo a las demandadas de los pedimentos deducidos en la
demanda.
Estimando la demanda de extinci?n del contrato de trabajo, Autos 161/1994,
presentada por Andr?s G. T., contra la empresa "Golfinvest Espa?a Corp., SA"
y "BGR-3, SA", debo de declarar y declaro extinguida la relaci?n laboral del
actor con las empresas demandadas, condenando a "BGR-3, SA" y "Golfinvest
Espa?a Corp., SA" con car?cter solidario, de conformidad con el art. 56 del
ET al pago de 1.566.968 ptas. Desestimando la demanda contra Jos? Luis B.
B., absolvi?ndolo de los pedimentos deducidos en la demanda?.
SEGUNDO.-En dicha sentencia, como hechos probados, se declaran los
siguientes:
?I.-Don Andr?s G. T., con DNI n?m. ..., antig?edad en la empresa desde el
19 de mayo de 1992, categor?a profesional, comercial relaciones p?blicas.
Con un salario de 500.000 ptas. mensuales netas sin partes proporcionales de
pagas, un 2% de comisiones sobre los capitales que por su mediaci?n se
aporten a las sociedades del grupo, y el 5% en la venta de acciones,
derechos o cuotas de socios por su mediaci?n, y el 2% por su mediaci?n en la
venta de inmuebles y pago por parte de la empresa de gastos injustificados.
II.-Se celebr? el acto de conciliaci?n sin avenencia el d?a 21 de marzo de
1994.
III.-La empresa "Golfinvest Espa?a Corp., SA" se constituy? el 13 de marzo
de 1992, uno de los socios es Jos? Luis B. B. y administrador.
Art. 2: Constituye el objeto de la sociedad "Promociones Inmobiliarias y
Dep?sitos", la realizaci?n y ejecuci?n de proyectos urban?sticos, la
compraventa de material deportivo, la participaci?n en la contrataci?n o
ampliaci?n de otras sociedades de objeto social an?logo o parcial.
Tiene como domicilio la C/ Mallorca, n?m. 230.
IV.-La empresa "BGR-3, SA" (folios 120 a 124, folio 252). Se constituy? el
23 de junio de 1991, siendo socio administrador Jos? Luis B. B., con
car?cter solidario.
V.-El objeto de la sociedad es el siguiente: art. 2:
a) La promoci?n, organizaci?n y asesoramiento de toda clase de empresas
dedicadas a actividades relacionadas con las ventas inmobiliarias.
b) El asesoramiento en inversiones p?blicas y privadas de t?tulos valores.
c) La explotaci?n y creaci?n de empresas dedicadas a actividades
alimentarias, deportivas, hoteleras o de cualquier otra clase relacionadas
con las mismas.
d) La reconstituci?n por s?, o con la concurrencia de las personas f?sicas
o jur?dicas, de toda clase de sociedades mercantiles o la participaci?n de
otras ya constituidas. Domicilio social art. 3. Avenida Diagonal, n?m. 437.
VI.-"BGR-3, SA" ingres? al actor 87.000 ptas., en un cheque al portador
(folio 250).
VII.-"BGR-3, SA" ingres? el 4 de noviembre de 1992 la cantidad de 500.000
ptas. al actor en la cuenta ... (folio 246).
VIII.-Letra de cambio por importe de 1.600.000 ptas., fecha de libramiento
1 de abril de 1993, vencimiento 1 de julio de 1993, librado a "Golfinvest
Barcelona, SA" aceptada por "Golfinvest Barcelona, SA" a nombre de Jos? Luis
B., librador Andr?s G. T.
IX.-Folio 247. Cobro total del efecto impagado, vto. 1 de julio de 1993,
"Caixa D'Estalvis de Catalunya", nominal 1.600.000; comisi?n 48.000 ptas.,
Correo 28 declaraci?n 1.000 ptas.; deuda cobrada (valor 1.7) 1.649.028
pesetas.
X.-Folio 248; Letra de cambio, importe 800.000 ptas., fecha de libramiento
1 de julio de 1993, vencimiento 1 de octubre de 1993, librador "Golfinvest
Barcelona, SA" aceptada por "Golfinvest, SA", firmado por Andr?s G. T.
XI.-Folio 246. El 22 de octubre de 1993, la "Caixa D'Estalvis de Catalunya"
ha realizado el asiento en la cuenta del actor por los siguientes conceptos:
cobro total del efecto impagado, vencimiento 1 de octubre de 1993; nominal
800.000; comisi?n 24.000; correo 28; declaraci?n eq. protesto 1.000; deuda
cobrada 825.028; intereses al 32,31% del 1 de octubre de 1993 al 22 de
octubre de 1993, 15.337 pesetas.
XII.-Folios 202 y 203, "Golfinvest Espa?a Corp., SA" pag? al actor en
concepto de los servicios prestados durante el mes de junio de 1992 la
cantidad de 500.000 ptas., el 25 de junio de 1992, mediante cheque
nominativo y firmado por Jos? Luis B. B., y el mes de julio mediante cheque
nominativo de 500.000 ptas., firmado por Jos? Luis B.
XIII.-(Folio 211); letra de cambio por importe de 800.000 ptas. fecha de
libramiento 15 de octubre de 1993; fecha de vencimiento 15 de enero de 1994,
librador "Golfinvest Barcelona, SA", librador "Strokellay, SL", aceptado por
"Golfinvest Barcelona, SA".
XIV.-(Folio 208); letra de cambio por importe de 1.600.000 ptas., fecha de
libramiento 1 de noviembre de 1992, y vencimiento en fecha 1 de abril de
1992, librador "Golfinvest Barcelona, SA"; aceptada por "Golfinvest
Barcelona, SA" y entregada al actor el 1 de noviembre de 1992 (folio 207).
XV.-(Folio 199); la empresa "Golfinvest Espa?a Corp., SA" tiene por objeto,
representada por el se?or B., "el desarrollo de zonas residenciales
deportivas de alta categor?a en las que su principal actividad ser? la
realizaci?n de campos de golf e iniciativas inmobiliarias vinculados a
ellos, siempre actuando bajo experiencia y colaboraci?n del grupo 'Italiano
Golfinvest, SPA' de B?rgamo (Italia)".
Que para la ejecuci?n de las operaciones golf?sticas inmobiliarias que
tienen proyectadas el grupo "Golfinvest", se han adquirido o se est?n
adquiriendo, grandes extensiones de terrenos aptos para el desarrollo de los
proyectos en cuesti?n y para los que ser? preciso la obtenci?n de la
calificaci?n urban?stica precisa y las oportunas autorizaciones
administrativas.
XVI.-Pacto primero del contrato de trabajo, 19 de mayo de 1992 (folio 200):
"el se?or G. colaborar? con el `Grupo Golfinvest' en la programaci?n de los
proyectos golf?sticos e inmobiliarios que aqu?l desarrolle, procurando la
captaci?n de capitales a invertir en las sociedades de grupo, as? como en la
venta de cuotas sociales e inmuebles que aqu?l construya y en cuantas
actividades de relaciones p?blicas y publicidad se hallen interesados
aqu?llos, siempre bajo las instrucciones que reciba directamente de los
Consejos de Administraci?n o sus Delegados".
La colaboraci?n del se?or G. vendr? determinada por las gestiones y
trabajos que le sean encargados por la alta direcci?n del "Grupo
Golfinvest", debiendo destinar a tal fin el tiempo que sea necesario.
XVII.-El grupo "Golfinvest" conoce y acepta las actividades ten?sticas del
se?or G. y sus relaciones con la Televisi?n Espa?ola.
XVIII.-(Folio 313), en noviembre de 1992, se encarg? al despacho de
arquitectos C. R. la medici?n y an?lisis en la formaci?n de una finca, sita
en el t?rmino municipal de Cervell?, proveniente de la fusi?n y posterior
segregaci?n de varias fincas.
XIX.-El se?or B. mantuvo en la confesi?n judicial su relaci?n laboral desde
la firma del contrato hasta finales de octubre de 1993.
XX.-En febrero de 1994, le coment? al actor la existencia de un inversor
interesado en comprar el servicio.
XXI.-El se?or B. le encarg? la venta de unos cuadros, por si el actor
conoc?a alg?n interesado en los cuadros.
XXII.-"BGR-3, SA" en la Junta Central de Accionista se acuerda el cambio de
domicilio a C/ Mallorca, n?m. 230.
En cuanto a los Autos 435/1994:
XXIII.-No ha quedado probado que el 21 de mayo de 1994 en el CEMAC, don
Jos? Luis B. B., en nombre propio y como representante de "BGR-3, SA"
manifestase de forma verbal al Letrado del se?or G. que si no retiraba la
demanda contra ?l personalmente y contra la empresa "BGR-3, SA" se
producir?a una ruptura total de las relaciones con el actor.
XXIV.-Se celebr? el acto de conciliaci?n sin avenencia el 29 de marzo de
1994.
XXV.-Tel?fono de "Golfinvest Barcelona, SA" y "BGR-3, SA" es ..., el fax es
... y el domicilio el mismo C/ Mallorca, n?m. 230, principal primero?.
TERCERO.-Contra dicha sentencia anunci? recurso de suplicaci?n la parte
demandada, que formaliz? dentro de plazo, y que la parte contraria a la que
se dio traslado, lo impugn?, elevando los autos a este Tribunal dando lugar
al presente rollo.
FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.-Recurre en suplicaci?n la demandada, contra la sentencia de
instancia que, desestimando la excepci?n de incompetencia de jurisdicci?n
alegada por la misma, ha determinado que la relaci?n que vincula a las
partes es de car?cter laboral, estimando la demanda de extinci?n del
contrato de trabajo por voluntad del trabajador.
SEGUNDO.-El tema de la incompetencia de la jurisdicci?n social es una
cuesti?n de orden p?blico procesal que debe ser resuelta por el ?rgano
judicial con libertad, sin sujetarse a los presupuestos y concretos motivos
del recurso, sin someterse a los l?mites de la declaraci?n de hechos
probados de la sentencia de instancia y con amplitud en el examen de toda la
prueba practicada, para decidir, fundadamente y con sujeci?n a derecho,
sobre una cuesti?n cuya especial naturaleza la sustrae al poder dispositivo
de las partes (Sentencias del Tribunal Supremo de 23 octubre 1989
[RJ 1989\7310], 24 enero, 5 marzo, 6 abril, 17 mayo y 11 julio 1990
[RJ 1990\204, RJ 1990\1755 a 1758, 3117 a 3119, 4350 y 5048], entre otras).
Significar ante todo, que la calificaci?n jur?dica que merezca la relaci?n
mantenida entre las partes, no viene condicionada por la denominaci?n que se
le atribuya o por la opini?n que al respecto puedan manifestar los propios
interesados, pues como establece la doctrina jurisprudencial, los contratos
tienen la naturaleza jur?dica que se deriva de su contenido obligacional,
independientemente de la denominaci?n que le otorguen los intervinientes
(Sentencia del Tribunal Supremo de 11 junio 1990 [RJ 1990\5048]), debiendo
estarse para determinar su aut?ntica naturaleza a la realidad de su
contenido manifestado por los actores realizados en su ejecuci?n, lo que
debe prevalecer sobre el ?nomen iuris? empleado por los contratantes
(Sentencia del Tribunal Supremo de 23 octubre 1989 [RJ 1989\7310]); siendo
as? que la determinaci?n del car?cter laboral o no de la relaci?n que une a
las partes, no es algo que quede a la libre disposici?n de ?stas, sino que
es una calificaci?n que debe surgir del contenido real de las prestaciones
concertadas y de la concurrencia de los requisitos que legalmente delimitan
el tipo contractual (Sentencias del Tribunal Supremo de 13 abril 1985
[an?loga a RJ 1985\2669]; 18 abril y 21 julio 1988 [RJ 1988\2974 y
RJ 1988\6214] y 5 julio 1990 [RJ 1990\6059]). De lo que se deriva, que no
pueden estimarse como fundamentales, las opiniones manifestadas por las
partes en confesi?n; sino que lo esencial a tal efecto, ser? la valoraci?n
que merezcan las circunstancias concretas en que efectivamente se ven?a
desarrollando la relaci?n entre los litigantes.
Para determinar este extremo goza la Sala de total libertad, pudiendo
analizar la totalidad de la prueba practicada para formar su propia
convicci?n sobre estos hechos. As?, se considera probado lo que sigue: 1.?)
las partes firmaron un contrato en fecha 19 de mayo de 1992, en virtud del
cual el actor se obliga a colaborar con la empresa en la promoci?n de los
proyectos golf?sticos e inmobiliarios que la misma desarrolla, procurando la
captaci?n de capitales; inversiones en las empresas del grupo; venta de
cuotas sociales e inmuebles, y participar en las acciones de relaciones
p?blicas y publicidad en que se encuentre interesada la sociedad; 2.?) El
demandante es un conocido personaje p?blico, vinculado al deporte del tenis,
actuando adem?s como comentarista de televisi?n en la retransmisi?n de los
torneos m?s importantes de este deporte, por lo que goza de importante
notoriedad p?blica, especialmente en los ambientes deportivos, habiendo sido
esta circunstancia determinante del inter?s de la empresa en su
contrataci?n, como ambas partes reconocen; 3.?) Como el propio demandante
expresamente indica en el escrito de impugnaci?n del recurso, su actividad
consist?a en buscar clientes, promocionando en cenas y mediante contactos
personales las actividades de la demandada, llevando a los potenciales
inversores a sus oficinas para presentarles al se?or B. B., quien
directamente se encargaba de realizar el efectivo ofrecimiento de las
operaciones de inversi?n o ventas; 4.?) En el desempe?o de esta actividad
gozaba de total libertad de horario, no se encontraba sometido a control
alguno por la empresa, realiz?ndolas conforme a su personal criterio y
compatibiliz?ndolas con el resto de sus otras actividades deportivas y como
comentarista de televisi?n; 5.?) Como retribuci?n percib?a la suma de
500.000 ptas. netas mensuales, as? como determinadas comisiones de acuerdo
con las inversiones derivadas de su actividad promocional.
Siendo ?stas las circunstancias en que se ven?a desarrollando la relaci?n
entre los litigantes, debe concluir la Sala que no nos encontramos ante una
relaci?n de naturaleza laboral y consecuentemente, no es competente el orden
social de la jurisdicci?n para conocer de la controversia suscitada respecto
a la misma. La existencia de una relaci?n de trabajo, exige la concurrencia
de las notas de ajeneidad y dependencia a las que se refiere el art?culo
1.1.? del Estatuto de los Trabajadores (RCL 1980\607 y ApNDL 3006), esto es,
que la prestaci?n de servicios contratada se realice dentro del ?mbito de
organizaci?n y direcci?n de la empresa, por tanto, con sometimiento al
c?rculo rector, disciplinario y organizativo de la misma (Sentencia del
Tribunal Supremo de 16 febrero 1990 [RJ 1990\1099]); ya que no es suficiente
para la configuraci?n de la relaci?n laboral, la existencia de un servicio o
actividad determinada y su remuneraci?n por la persona a favor de quien se
prestan para que, sin m?s, nazca a la vida del derecho el contrato de
trabajo, pues su caracter?stica esencial es la dependencia o subordinaci?n
del que presta el servicio a favor de la persona que lo retribuye, siendo
necesario para que concurra que el trabajador se halle comprendido en el
c?rculo organicista, rector y disciplinario del empleador, de modo que si no
existe tal sujeci?n el contrato es meramente civil (Sentencias del Tribunal
Supremo de 7 noviembre 1985 [RJ 1985\5738] y 9 febrero 1990 [RJ 1990\886]).
Por lo que, para que sea efectiva la presunci?n favorable a la existencia
del contrato de trabajo, que establece el art?culo 8.1.? del Estatuto de los
Trabajadores, es preciso que concurran los requisitos antes apuntados
(Sentencias del Tribunal Supremo de 5 marzo 1990 [RJ 1990\1755 y
RJ 1990\1756]), no bastando la mera realizaci?n de una determinada
actividad a favor, o por cuenta, de la persona que la retribuye; y si bien
es cierto que la dependencia no se configura en la actualidad como una
subordinaci?n rigurosa e intensa, habiendo sido estructurada, primero por la
Jurisprudencia y luego por las propias normas legales, en un sentido
flexible y laxo, bastando con que el interesado se encuentre, ?dentro del
?mbito de organizaci?n y direcci?n de otra persona? (art?culo 1 del Estatuto
de los Trabajadores) (Sentencia de 21 mayo 1990 [RJ 1990\4993]), no es menos
cierto, que la concurrencia de esta circunstancia debe exigirse en todo
caso, en mayor o menor grado, pero estando siempre presente en la relaci?n
entre las partes, pues en caso contrario se corre el peligro de
desnaturalizar absolutamente el contrato de trabajo, trayendo a este ?mbito
del derecho relaciones en las que se dan los presupuestos f?cticos que lo
caracterizan, por lo que la flexibilizaci?n en la exigencia de este
requisito debe hacerse de manera rigurosa, siendo muy escrupulosos a tal
efecto, so pena de vaciar de contenido otras posibles formas de colaboraci?n
o prestaci?n de servicios por cuenta, o, en inter?s de terceros,
contempladas en el ordenamiento jur?dico como ajenas al derecho del trabajo
y en las que, en muchas ocasiones, las partes convienen libremente en basar
su relaci?n, rigi?ndose durante su vigencia por normas ajenas al derecho
laboral, pretendi?ndose la aplicaci?n de estas ?ltimas cuando la relaci?n se
rompe, sin que real y efectivamente hubieren concurrido en la prestaci?n de
servicios las notas caracter?sticas del contrato de trabajo.
En el caso de autos, el propio contenido de la actividad desarrollada por
el actor, su car?cter de personaje p?blico y conocido que act?a como
determinante de la contrataci?n, y la vaguedad de los servicios prestados
(promoci?n, publicidad, relaciones p?blicas ...), unidos a la total y
absoluta libertad con la que cuenta para su desempe?o, sin control alguno,
no ya horario, sino, simplemente carente de cualquier instrucci?n concreta u
orden sobre la forma de llevarlo a cabo, evidencian que no concurren en esta
relaci?n las notas que caracterizan el contrato de trabajo, por muy flexible
que se sea en la exigencia de subordinaci?n y dependencia, pues lo cierto es
que el actor se limitaba a actuar seg?n su propia iniciativa para dar a
conocer la actividad de la demandada, presentando a los responsables de la
misma a posibles clientes o inversores, siendo ?stos los encargados de
llevar a t?rmino el negocio, sin que el demandante interviniere directamente
en la actividad propiamente dicha de la empresa. No desvirt?a esta
conclusi?n, el hecho de que recibiere una remuneraci?n mensual fija, pues si
bien este dato pudiere ser indiciario de la existencia de una relaci?n
laboral, la mayor relevancia de las circunstancias antes apuntadas obligan a
valorarlo como un dato no determinante al respecto; siendo por otra parte,
que nada impide que una prestaci?n de servicios de car?cter civil o
mercantil sea tambi?n retribuida mediante el pago de cantidades fijas de
car?cter peri?dico. Lo esencial en todo caso es el sometimiento al ?mbito
rector, disciplinario y organizativo de la empresa, entendiendo como
subordinaci?n, sujeci?n, sometimiento directo o su control, ?rdenes e
instrucciones sobre la forma de desarrollar la actividad, y en el presente
caso, se ha demostrado la total ausencia de esta dependencia, lo que obliga
a calificar la relaci?n entre las partes como ajena al ?mbito del derecho
del trabajo.
Consecuentemente, debe ser estimado el recurso y acogida la invocaci?n de
incompetencia del orden social de la jurisdicci?n, haciendo saber a las
partes que corresponde a la jurisdicci?n civil el conocimiento de cualquier
controversia derivada de la aplicaci?n del contrato que la vincula.
Publicado por tuasesor @ 23:55
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