Viernes, 11 de marzo de 2005
MARGINAL: AS 1995\3978
RESOLUCION: SENTENCIA de 7-10-1995, n?m. 5368/1995.
Recurso de Suplicaci?n. Rollo n?m. 1780/1995.
JURISDICCION: SOCIAL (TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE CATALU?A, Sala de lo Social)
PONENTE: Ilmo. Sr. D. SEBASTIAN MORALO GALLEGO

[TEXTO]:
El TSJ desestima el recurso interpuesto por el empresario codemandado
contra la Sentencia del Juzgado de lo Social n?m. 15 de Barcelona, de fecha
15-12-1994, dictada en autos promovidos en reclamaci?n de despido.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.-Con fecha 1 de agosto de 1994 tuvo entrada en el citado Juzgado de
lo Social demanda sobre despido suscrita por Mar?a Pilar S. C. contra Rom?n
T. L., Jes?s A. A., Fondo de Garant?a Salarial y Francisco B. F., en la que
alegando los hechos y fundamentos de derecho que estim? procedentes,
terminaba suplicando se dictara sentencia en los t?rminos de la misma.
Admitida la demanda a tr?mite y celebrado el juicio se dict? Sentencia con
fecha 15 diciembre 1994 que conten?a el siguiente:
FALLO:
?Que estimando la demanda interpuesta por do?a Mar?a Pilar S. C. contra don
Rom?n T. L., debo declarar la incompetencia del despido producido el 15 de
julio de 1994, conden?ndole a que en el plazo de 5 d?as desde la
notificaci?n de la sentencia opte entre readmitirle en su anterior lugar de
trabajo y en las mismas condiciones que reg?an antes de producirse, o le
indemnice en la cantidad de 5.333.647 ptas., con abono en uno y otro caso de
los salarios dejados de percibir, declarando resuelta la relaci?n laboral de
optarse por la indemnizaci?n, y entendi?ndose que de no ejercerse la opci?n
en el plazo citado proceder? la readmisi?n, sin perjuicio de la
responsabilidad del FGS en los t?rminos y dentro de los l?mites del art?culo
33 del ET, desestimando la demanda en relaci?n a don Jes?s A. A. y don
Francisco B. F.?.
SEGUNDO.-En dicha sentencia, como hechos probados, se declaran los
siguientes:
?I.-La actora, do?a Mar?a Pilar S. C., con DNI n?m. ..., ha prestado
servicios laborales para la empresa de don Francisco B. F., dedicada a la
actividad de corredur?a de comercio, con domicilio en c/ Arbres n?m. 13
planta cuarta, desde el 4 de mayo de 1978, con la categor?a profesional de
jefe de 1.? administrativo y salario mensual de 214.418 ptas., incluyendo la
parte proporcional de pagas extraordinarias.
II.-No ha ostentado cargo de representaci?n sindical durante el ?ltimo a?o.
III.-El 28 de febrero de 1994 el se?or B. F. le comunic? por escrito que a
partir del 1 de marzo de 1994, y a tenor de lo establecido en el art?culo 44
apartado 1.? del ET, se producir? una sucesi?n de empresas, siendo el nuevo
titular de la misma don Jes?s A. A., el cual le respetar?a todos los
derechos que ostentaba hasta la fecha, incluidos los de antig?edad.
IV.-El se?or B. F. se jubil? con car?cter forzoso el 19 de mayo de 1994, y
desde el 1 de marzo de 1994 el se?or A. A. se subrog? en el contrato de
trabajo de la demandante.
V.-El 14 de julio de 1994 el se?or A. ces? en el ejercicio de su cargo de
Corredor Colegiado de Comercio en la plaza mercantil de Barcelona, por haber
sido nombrado para igual cargo en la plaza de Guadalajara.
VI.-Para sustituirle fue designado don Rom?n T. L., si bien en comisi?n de
servicio, y con car?cter temporal e interino, tomando posesi?n de su cargo
el 2 de junio de 1994.
VII.-Este ofreci? a la actora, al igual que al resto de trabajadores de la
plantilla, previo su cese voluntario, la formalizaci?n de un contrato al
amparo del RD 2104/1984, para la realizaci?n de una obra o servicio
determinado, mientras durase su comisi?n de servicios en la plaza mercantil
de Badalona, a lo que la trabajadora se neg?.
VIII.-El 15 de julio de 1994 se le impidi? la entrada a su lugar de
trabajo.
IX.-En Badalona existen dos plazas de Corredor de Comercio, estando la otra
cubierta tambi?n con car?cter interino por don Fernando Mar?a R. C.,
realizando ambos su actividad profesional en el mismo despacho. Este remiti?
a la actora por conducto notarial el 27 de julio de 1994 carta firmada por
don Jes?s A., comunic?ndole, a los efectos del art?culo 51 del ET, que desde
el 14 de julio de 1994 quedaba rescindida su relaci?n laboral con la empresa
por razones organizativas al haber sido nombrado Corredor de Comercio en la
plaza mercantil de Guadalajara.
X.-El 11 de agosto de 1994 se celebr? sin avenencia conciliaci?n por
despido ante el SCI?.
TERCERO.-Contra dicha sentencia anunci? recurso de suplicaci?n la parte
demandada, que formaliz? dentro de plazo, y que la parte contraria a la que
se dio traslado, lo impugn?, elevando los autos a este Tribunal dando lugar
al presente rollo.
FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.-Recurre en suplicaci?n el codemandado condenado en la instancia,
contra la sentencia que declara improcedente el despido de la actora.
SEGUNDO.-Interesa el primer motivo del recurso la modificaci?n del hecho
probado sexto para que conste en el mismo que el recurrente no fue nombrado
para sustituir al se?or A. A., sino, juntamente con el se?or R. C., para
ejercer sus funciones como Corredor de Comercio con car?cter interino en la
plaza mercantil de Badalona.
Pretensi?n que no puede ser admitida, pues de los documentos citados no se
infiere inequ?vocamente lo postulado en el recurso. En los mismos, se deja
constancia del nombramiento del recurrente y del se?or R. como Corredores de
Comercio en la plaza de Badalona, pero ello no desvirt?a lo afirmado en la
sentencia que declara probado que el recurrente fue designado para sustituir
al codemandado se?or A. A., mientras que el se?or R. fue designado para
ocupar la otra plaza existente en la localidad.
La efectiva existencia de dos plazas distintas e independientes de Corredor
de Comercio, cada una con su propia plantilla de personal, es un hecho
indiscutido y que no queda desvirtuado por la circunstancia de que realicen
su actividad en el mismo despacho. La tesis del recurrente de afirmar el
car?cter indistinto del nombramiento de ambos Corredores de Comercio
interinos, no s?lo no encuentra apoyo en los documentos que se quieren hacer
valer en el recurso, sino que se contradice con la actuaci?n del propio
interesado que reconocer haber emprendido conversaciones con los
trabajadores que prestaban servicios para el se?or A. A. para negociar las
condiciones en que seguir?an trabajando en la empresa, asumiendo as? su
condici?n de sustituto y sucesor del mismo a efectos laborales.
TERCERO.-Igual resultado desestimatorio merece el motivo segundo que
pretende la adici?n de un nuevo hecho probado en el que conste que ?la
actora cobr? sus salarios de los meses de mayo y junio de 1994 del se?or A.,
quien la despidi? mediante la aludida carta de despido, fechada en Badalona
el 13 de julio de 1994, con efectos desde el siguiente d?a, si bien se la
entreg? el 27 de dicho mes y a?o?.
En lo que ata?e al pago de los salarios de los meses de mayo y junio,
ninguna trascendencia jur?dica puede derivarse de este hecho, desde el
momento que el se?or A. no cesa en su cargo hasta 14 de julio de 1994 y,
consecuentemente, debe hacer efectivos en su nombre tales mensualidades por
ostentar entonces la condici?n de empleador de la actora. En lo referente a
la presunta carta de despido, se trata de un documento no reconocido por el
se?or A., que fue notificado a la trabajadora mediante la comparecencia ante
Notario del se?or R. C., que dice actuar en representaci?n del se?or A. sin
acreditar este extremo por medio alguno, tal y como consta en el propio acta
notarial. Por otra parte, la fecha de este acto es de 27 de julio de 1994,
mientras que el despido de la actora se produce en 15 de julio al no serle
permitida la entrada en el centro de trabajo una vez que el recurrente hab?a
tomado posesi?n del cargo, con lo que el presunto despido al que se refiere
el acta notarial carece de cualquier virtualidad jur?dica y no puede
desplegar efecto alguno por tratarse de un acto posterior al efectivo cese
de la relaci?n laboral, apareciendo signada la carta por quien ya no
ostentar?a la condici?n de empleador de la demandante.
CUARTO.-Id?ntica soluci?n desestimatoria merece el motivo tercero que
denuncia infracci?n del art?culo 44 del Estatuto de los Trabajadores
(RCL 1980\607 y ApNDL 3006).
La trabajadora ven?a prestando servicios desde 4 de mayo de 1978, para el
Corredor de Comercio don Francisco B. F. En fecha 1 de marzo de 1994 la
plaza ocupada por el mismo pasa a ser desempe?ada por el codemandado don
Jes?s A. A. Este ?ltimo, cesa en 14 de julio de 1994, pasando a ocupar el
cargo el recurrente, quien propone a los trabajadores que soliciten su cese
voluntario en la empresa para formalizar posteriormente un contrato de
trabajo de car?cter temporal al amparo del Real Decreto 2104/1984
(RCL 1984\2697 y ApNDL 3021), para obra o servicio determinado, a lo que se
niega la demandante, a quien el d?a 15 de julio le es impedida la entrada a
su puesto de trabajo.
Siendo ?stas las circunstancias del caso, aplica acertadamente la sentencia
lo dispuesto en el art?culo 44 del Estatuto de los Trabajadores, seg?n el
cual, ?El cambio de la titularidad de la empresa, centro de trabajo o de una
unidad productiva aut?noma de la misma, no extinguir? por s? mismo la
relaci?n laboral, quedando el nuevo empresario subrogado en los derechos y
obligaciones laborales del anterior?. La trabajadora ven?a prestando
servicios para el se?or B. F., a quien sustituye don Jes?s A., quien, a su
vez, es sustituido en fecha 14 de julio por el recurrente. Como
anteriormente se dijo, no ha quedado desvirtuado lo declarado probado en la
sentencia de instancia al afirmar que el recurrente fue designado para
ocupar la plaza del se?or A. Ya se ha razonado que los documentos citados en
el recurso carecen de cualquier eficacia revisoria porque no acreditan la
presunta y extra?a designaci?n conjunta e indistinta de Corredores de
Comercio que pretende hacer valer el recurrente, que, a la vez, reconoce
haber entablado conversaciones con los trabajadores ofreci?ndoles la
formalizaci?n de contratos temporales, evidenciando de esta forma su
condici?n de sustituto del anterior empresario. Expresamente reconoce hacer
mantenido conversaciones con la actora en tal sentido y haberle impedido la
entrada en el centro de trabajo el d?a 15 de julio, con lo que resulta fuera
de toda duda la sustituci?n operada en la plaza de Corredor de Comercio para
la que ven?a prestando servicios la demandante.
En lo que ata?e a la presunta carta de despido signada por el se?or A., ya
hemos dicho que la misma no ha sido reconocida; que no fue notificada a la
actora hasta pasadas m?s de dos semanas de la fecha del despido contra el
que se formula la demanda; en fecha posterior al cese del se?or A., cuando
?ste ya no era el titular de la plaza, y, en fin, que fue entregada por
quien no ostentaba representaci?n alguna del anterior empleador, por lo que
carece de efectos jur?dicos para modificar la calificaci?n como despido
improcedente que merece el acto del recurrente al negar la entrada de la
trabajadora en la empresa a la que se encontraba vinculada mediante una
relaci?n laboral de car?cter indefinido.
QUINTO.-Denuncia el motivo cuarto infracci?n del art?culo 56.1.?.a) del
Estatuto de los Trabajadores y doctrina jurisprudencial que cita, postulando
que la antig?edad de la trabajadora a efectos de determinar la cuant?a de la
indemnizaci?n debe quedar limitada a la fecha del nombramiento del
recurrente para ocupar la plaza, o, en su caso, en el del anterior titular
de la misma, pero no puede remontarse al momento de inicio de la relaci?n
laboral en mayo de 1978 por cuenta del se?or B. F.
La doctrina jurisprudencial invocada por el recurrente queda perfectamente
recogida en la Sentencia del Tribunal Supremo que se indica en el Recurso de
8 marzo 1993 (RJ 1993\1712), que sigue el criterio ya establecido en las que
cita las de 14 julio 1988 (RJ 1988\5826), 24 julio y 19 diciembre 1989
(RJ 1989\5909 y RJ 1989\9049), 15 febrero 1990 (RJ 1990\1094) y 27 junio
1991 (RJ 1991\5168), entre otras, pero, contra lo que se afirma en el mismo,
no resulta de aplicaci?n al caso de autos. Conforme a esta doctrina, para
determinar la antig?edad que debe computarse para calcular el importe de la
indemnizaci?n por despido improcedente, no puede tenerse en cuenta la
reconocida por la empresa a efectos retributivos o de cualquier otra ?ndole,
sino, s?lo y exclusivamente, la que corresponda al tiempo de servicios
efectivamente prestados. Por ello se dice ?que no es confundible la
antig?edad que pudiera asignarse al trabajador en el contrato de trabajo que
inicie relaci?n laboral, derivada de respetar la lograda con anteriores
contratos, respecto a los cuales, aqu?l no constituya subrogaci?n, con el
tiempo de servicios que se genere en desarrollo de ?ste, siendo s?lo tal
tiempo de servicios el que ha de ser computado para el c?lculo de la
indemnizaci?n que correspondiere, si dicho ?ltimo contrato se extinguiere
por despido declarado improcedente, salvo en supuestos en los que, al
asignarse mayor antig?edad, se pactare que la misma hab?a de operar a todos
los efectos -incluidos por tanto la del c?lculo de la indemnizaci?n por
despido improcedente-, o as? se estableciere en el orden normativo
aplicable?. La consecuencia que se deriva de esta doctrina no es otra que la
de limitar al tiempo de efectiva prestaci?n de servicios en la empresa la
antig?edad que debe ser tenida en cuenta para el c?lculo de la indemnizaci?n
por despido, sin considerar la que pudiera haber sido reconocida derivada de
una relaci?n laboral anterior con empresario distinto, debidamente
extinguida en su momento y sustituida por la que cesa con el despido. Por
esta raz?n, no resulta aplicable esta tesis a supuestos como el de autos en
los que opera la sucesi?n empresarial del art?culo 44 del Estatuto de los
Trabajadores, pues en estos casos no se produce la extinci?n de la relaci?n
laboral y el nacimiento de una nueva, sino que se mantiene la vigencia del
?nico v?nculo laboral existente, asumiendo el nuevo empresario las
obligaciones del anterior y respet?ndose todos los derechos generados a
favor de los trabajadores, incluida la antig?edad, que se corresponde
fielmente con la efectiva prestaci?n de servicios en la empresa -en la ?nica
empresa que entra en consideraci?n-, que no ha de verse afectada por el
cambio de titular. La doctrina jurisprudencial acu?ada por el Tribunal
Supremo limita su aplicaci?n a situaciones en las que nace una nueva
relaci?n laboral en la que se reconoce una antig?edad mayor a la derivada de
la efectiva prestaci?n de servicios y que corresponde al tiempo de
prestaci?n desarrollado en otras empresas distintas, o cuanto menos, en la
vigencia de una anterior relaci?n laboral extinguida previamente al
surgimiento de aqu?lla en que se produce el despido. En estos casos, y s?lo
en estos casos, la antig?edad en orden a la indemnizaci?n que contempla el
art?culo 56.1.a) del Estatuto de los Trabajadores, debe quedar limitada a
los a?os de efectiva prestaci?n de servicios, salvo pacto expreso de
aplicabilidad de la antig?edad reconocida tambi?n a estos efectos.
En definitiva, nos encontramos en el caso de autos ante un supuesto
ordinario de sucesi?n empresarial, en el que no se extingue la relaci?n
laboral para dar nacimiento a otra distinta, y el nuevo empleador viene
obligado a subrogarse en la situaci?n jur?dica del anterior, asumiendo todos
los derechos ya reconocidos a favor de los trabajadores, entre ellos la
antig?edad, que se corresponde con la real y efectiva prestaci?n de
servicios en la empresa y por tanto debe ser computada desde el inicio de la
?nica relaci?n laboral existente a todos los efectos, incluido el c?lculo de
la cuant?a de la indemnizaci?n por despido improcedente, de la que debe
responder ?nicamente el recurrente, sin extensi?n alguna de responsabilidad
al codemandado absuelto, por haberse producido el despido con posterioridad
a la sucesi?n empresarial, lo que determina la exclusiva responsabilidad del
nuevo empleador.
SEXTO.-Conforme establece el art?culo 232.2.? de la Ley de Procedimiento
Laboral (RCL 1990\922 y 1049), procede imponer al recurrente el pago de
honorarios del Letrado de la parte impugnante que la Sala establece en
50.000 pesetas.
Publicado por tuasesor @ 0:09
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