miércoles, 23 de marzo de 2005
España tiene la tasa de precariedad laboral más alta de la Unión Europea, con un 30’7 por ciento y un 34’6 por ciento respectivamente. Le siguen a más de diez puntos Portugal (20 por ciento) y Finlandia (18 por ciento) y duplica la de Suecia, Francia (15 por ciento) y la media europea. La situación española contrasta escandalosamente con el nivel de contratación temporal entre los trabajadores de Luxemburgo (3 por ciento), Irlanda (5 por ciento), Reino Unido (7 por ciento), Austria (8 por ciento) y Bélgica (9 por ciento).

La mitad de los trabajadores temporales tienen menos de 30 años de edad. Los jóvenes de entre 15 y 19 años de edad son el núcleo de población más expuesto a los contratos temporales, el 48 por ciento de las mujeres y el 56 por ciento de los hombres. Esta proporción se dispara de nuevo en España, con el 83 por ciento de las mujeres y el 87 por ciento de los hombres asalariados, en Francia (78 por ciento y 86 por ciento) y Alemania (78 por ciento y 84 por ciento).

Los empleados temporales son las principales víctimas del paro. El 44 por ciento de las mujeres y el 38 por ciento de los hombres que se encuentran inscritos en las listas de desempleo es debido a que sus contratos temporales habían expirado. Esta proporción se eleva al 70 por ciento en el caso de España y Finlandia.

Lo habitual es que estos contratos tengan una duración inferior a los seis meses, algo que sucede en el 35 por ciento de los casos. Esta proporción se reduce al 25 por ciento en los contratos de entre siete meses y un año y en los de entre uno y tres años. Apenas un 15 por ciento superan los 36 meses de duración. España, de nuevo, destaca en las estadísticas porque se firman contratos de menos de seis meses en más del 60 por ciento de los casos. Los de más de un año apenas superan el 5 por ciento y los de más de tres años son inexistentes.
Publicado por tuasesor @ 20:38
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios