No hay duda, la cultura japonesa de amor al trabajo revive con la crísis economica, según un estudio del Centro de Productividad de Japón.
El 79% de los jóvenes que trabajan desde la primavera pasada indicaron que anularían una cita con la mujer de su vida si su jefe les pidiera hacer horas extra, según el estudio del Centro de Productividad de Japón.
En 1991, dos años después de la explosión de la burbuja financiera e inmobiliaria, solamente el 62% de los empleados se consideraban dependientes de su empresa.
"Este año, la cifra ha subido a un nivel récord porque un número creciente de jóvenes japoneses están preocupados por la seguridad del empleo en un contexto de recesión", estimó Takahashi, investigador del centro.
"Muchos jóvenes piensan que Japón no vivirá ya un período tan feliz como en el pasado y creen que sólo pueden contar consigo mismos", añadió.
Las mujeres parecen estar más preocupadas por el trabajo según el estudio, pues el 85% de ellas elegirían quedarse a trabajar antes que irse con su enamorado, frente al 75% de los hombres.