Domingo, 24 de abril de 2005
Un trabajador, que formul? correctamente una reclamaci?n frente a su empresa por modificaci?n sustancial de condiciones de trabajo, vio desestimada la reclamaci?n porque el Juzgado no advirti? que la papeleta de conciliaci?n hab?a sido presentada en el Registro General de la Comunidad, en lugar de en el Registro espec?fico del organismo de Mediaci?n, Arbitraje y Conciliaci?n. El error del Juzgado hizo que ?ste estimase que la demanda estaba caducada y, en consecuencia, sin entrar a decidir si el trabajador ten?a o no raz?n sobre la modificaci?n, el asunto qued? terminado. El trabajador pregunta qu? puede hacer en este caso para rehabilitar su reclamaci?n.

El caso que se presenta reviste una importante complicaci?n porque en el mismo se a?nan una serie de circunstancias del todo infrecuentes. En primer lugar, ocurri? que el trabajador, por una cuesti?n de simple comodidad, decidi? presentar la papeleta de conciliaci?n, imprescindible para ir al Juzgado, en el Registro General de la Comunidad donde reside. Este procedimiento es absolutamente normal y, aunque no se utiliza con frecuencia, est? totalmente dentro de la legalidad. La presentaci?n de escritos puede hacerse en cualquier dependencia de la Administraci?n y surte plenos efectos para interrumpir los plazos de prescripci?n o de caducidad.

Cuando se celebr? el acto de conciliaci?n, se consign? err?neamente en el Acta que la presentaci?n se hab?a hecho el d?a que el escrito tuvo entrada en ese organismo y no cuando se present? en el Registro General. Este error no ten?a la menor trascendencia dado que el escrito original con el sello de presentaci?n en el Registro General figuraba tambi?n en el expediente del Juzgado, de modo que estaba acreditado que la presentaci?n se produjo d?as antes de la fecha que figuraba en el Acta. Pero el Juzgador s?lo mir? el Acta y, sin advertir la fecha de presentaci?n real del escrito, efectu? el c?mputo de los plazos, obteniendo como resultado que la demanda estaba caducada.

Es obvio que fue el Juzgado el que cometi? el error pues no debi? detenerse en la fecha que figuraba en el acta, sino que debi? examinar la totalidad del expediente. Si as? lo hubiera hecho, se habr?a encontrado con una discrepancia de fechas que pod?a perfectamente resolver sin mayor molestia que pedirle aclaraci?n a las partes o al propio organismo de conciliaci?n. Teniendo en cuenta que la caducidad es una instituci?n que la propia jurisprudencia describe como "fatal", antes de tomar una decisi?n como la de estimar la caducidad debi? poner todos los medios para asegurarse de que concurr?a esa situaci?n.

La caducidad, en un procedimiento como ?ste, significa la imposibilidad de proseguir la reclamaci?n, es decir, que el trabajador ha perdido su derecho a reclamar contra una modificaci?n de sus condiciones de trabajo que, seg?n ?l, es injusta y, lo que es peor, ni siquiera ha obtenido de la Justicia un examen de su caso porque la err?nea estimaci?n de la caducidad impide al Juez entrar a conocer sobre el fondo del asunto.

Pero lo importante es qu? puede hacer el consultante ante una situaci?n tan injusta y desesperante. Porque el problema se agrava al tener en cuenta que, en este tipo de procedimientos judiciales, no se concede recurso alguno contra la sentencia que se dicte, que es firme y definitiva desde el primer momento.

Afortunadamente, en este caso el Juzgado, concedi? recurso, lo cual permite al consultante formularlo ante el Tribunal Superior de Justicia. Adem?s, aunque sin propon?rselo, lo cierto es que el Juzgado acert?, en mi opini?n, al conceder el recurso porque el motivo del mismo es la comisi?n de un error de procedimiento esencial y de graves consecuencias. En este caso, cabr?a formular el recurso con base en que es un error judicial de procedimiento el que ha motivado la apreciaci?n asimismo err?nea de la caducidad.

Desde luego, el reclamante no tiene m?s remedio que seguir el camino se?alado por la sentencia del Juzgado, es decir, formular el recurso, porque, si no lo hiciera, podr?a interpretarse como aceptaci?n, por su parte, del "fallo" de la sentencia. No hay que perder la esperanza de que el Tribunal estime el recurso habida cuenta que, en definitiva, de lo que se trata es de hacer justicia y no de aplicar con autom?tico rigor la ley.

Si no fuera as?, el ?nico recurso que cabe es el de Amparo ante el Tribunal Constitucional. Es muy probable que este recurso sea estimado ya que el error del Juzgado es de absolutamente evidente, pero la tramitaci?n del recurso de amparo es muy larga y costosa, ya que requiere la intervenci?n de Procurador de los Tribunales. Finalmente, pues, cuando nuestro consultante obtenga una respuesta a su problema, pueden haber pasado varios a?os, durante los cuales habr? debido soportar la modificaci?n de su jornada sin posible reclamaci?n.

Cabe, finalmente, que el trabajador denuncie al Juzgado ante el Consejo General del Poder Judicial para que por este ?rgano se adopten las medidas disciplinarias que procedan contra el Juzgador. El Consejo act?a con total garant?a de imparcialidad y es, por tanto, previsible una respuesta adecuada. Y, asimismo, cabe una demanda reclamando los da?os que sufra el reclamante como consecuencia de su actuaci?n
Publicado por tuasesor @ 0:27
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