Domingo, 05 de marzo de 2006
Disfrazar una relaci?n laboral con la apariencia de una beca no evita que el becario se convierta en asalariado


Cuando un joven que disfruta de una beca de formaci?n se limita a realizar los cometidos propios de la actividad de la entidad, se entiende que no existe tal beca, seg?n la sentencia que ha dictado el Tribunal Supremo en unificaci?n de doctrina.


Un joven prest? sus servicios en una universidad desde el 18.10.01 hasta el 17.10.02, benefici?ndose de una beca de formaci?n. Durante ese tiempo, realizaba una jornada de 35 horas semanales, con un horario exactamente igual que el resto de sus compa?eros de departamento, disfrut? de un mes de vacaciones y estaba sometido al mismo r?gimen de direcci?n y organizaci?n que el resto del personal laboral. En todo ese tiempo no obtuvo ning?n beneficio formativo.


Cuando termin? la relaci?n con la universidad, el supuesto becario acudi? a los tribunales solicitando que se calificara la relaci?n como laboral y, en consecuencia, reclamando la diferencia entre las cantidades que percib?a como becario y las que hubiera percibido como asalariado.


La sentencia recuerda que las labores que se le encomiendan a un becario "deben estar en consonancia con la finalidad de la beca" pues, si no es as? y las tareas que debe realizar integran los cometidos propios de una categor?a profesional, "la relaci?n entre las partes ser? laboral". La sentencia es contundente al afirmar que "la beca era un mero encubrimiento de una baja retribuci?n", por lo que, adem?s de calificar la relaci?n como laboral, el Tribunal Supremo condena a la empresa a abonar las diferencias retributivas que se reclamaban, como ya hicieron tanto el Juzgado de lo Social n? 8 de Sevilla como el TSJ de Andaluc?a (sent. del TS de 22.11.05).
Publicado por tuasesor @ 0:51
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