Lunes, 20 de marzo de 2006
Generalmente se habla sobre los derechos de los trabajadores olvidando que a todo derecho le corresponde, como contrapartida, una obligaci?n. En materia de Prevenci?n de Riesgos conocemos determinadamente cuales son los derechos de los trabajadores y las obligaciones de sus patronos o empleadores, cuyo origen nace en la misma Constituci?n Pol?tica y se desborda por los causes legales: C?digo del Trabajo; ley 16.744 y el frondoso paisaje de decretos supremos. Pues, bien, en equilibrio con esta obligaciones empresariales, existen derechos innegables que les corresponden y que son necesarios para un cabal cumplimiento de la normativa socio jur?dico que informa la Seguridad Social en general.

Presupuestos

Conviene expresar que las normas internacionales, como las de orden interno, partiendo de la Constituci?n entregan el marco cultural en que se desenvuelve la acci?n productiva que conecta a trabajadores y patronos con la sociedad. Esta realidad debe ser comprendida en su manifestaci?n integral, reflejando la verdadera composici?n de factores sociales y su importancia relativa en el ?mbito que enmarca. As?, la responsabilidad del Estado no es hoy la misma de ayer. La participaci?n limitada a la subsidiariedad de su acci?n, es decir, solamente cuando los particulares no sean id?neos, aptos, capaces o cuando estos desprecien su opci?n, solamente en ese caso puede actuar el Estado en el plano econ?mico.

Ello evidentemente limita su capacidad y por consecuencia su responsabilidad. El Estado en cambio debe expresarse en establecer las condiciones necesarias para que el libre juego de la actividad se manifieste en forma equilibrada y equitativa, permitiendo gracias a ello el desarrollo personal, espiritual y material de todos los habitantes.

Estos presupuestos son:

a) El marco jur?dico contractual, base de las relaciones entre trabajadores y patronos.

b) La concepci?n de una organizaci?n econ?mica de libertad absoluta de mercado.

c) El concepto de propiedad privada de los medios de producci?n.

d) La no propiedad del empleo.

An?lisis

a) En el primer punto podemos visualizar que el marco jur?dico contractual entrega un elemento diferenciador de lo que es el contrato de trabajo, respecto de cualquier otro contrato. Es el entendimiento que el trabajador siempre se encontrar? sujeto a subordinaci?n y dependencia del empleador. Desde ya la norma jur?dica contractual distingue entre la colaboraci?n, cooperaci?n, mandato, arrendamiento o venta de servicios o funciones, con la antigua doctrina que entrega a disposici?n del patrono el tiempo de su contraparte, pero tambi?n el control, la disciplina y la vigilancia de este.

De ello reflexionamos que el contrato de trabajo presenta una fuerte manifestaci?n de disciplina, organizaci?n y gesti?n integrada como elemento de la especie del contrato. Ello permite que en la actualidad el empresario controle toda la actividad interna del trabajador en los espacios laborales, con la sola limitaci?n de aquellas normas que podr?an conculcar los derechos esenciales del trabajador, como tal y como persona.


a-1) En la manifestaci?n de sus derechos el empleador puede ejercer estas funciones de control por si mismo o por medio de sus agentes o funcionarios. Los que no dejan de ser trabajadores por este hecho, pero que por su calidad, formaci?n, profesi?n, constituyen el grupo de trabajadores de confianza del empleador.

a-2) Es m?s este ejercicio puede el empresario abandonarlo o entregarlo a terceros. Hoy las nuevas t?cnicas de gesti?n empresarial aconsejan, con el objeto de disminuir costos tercerisar una serie de actividades internas, por lo que el empresario delega funciones en otros empleadores denominados contratistas o subcontratistas, quienes aportan su especializaci?n, sus trabajadores y su propia gesti?n.

a-3.- Esto no significa de modo alguno que el empresario pierda el control, sus facultades de vigilancia y su autoridad en el interior de la empresa o faena. Al contrario, le es de suma conveniencia coordinar operaciones en las que sus decisiones tienen una gran importancia, en la concepci?n global de la empresa.

a-4.- En un lugar de privilegio se encuentra todo lo concerniente a la disciplina laboral. En este aspecto, nunca bien tratado ni perfilado, a nuestro entender el empresario tiene grandes facultades, especialmente en el campo de la Prevenci?n de Riesgos Laborales. En efecto, una empresa sin gesti?n en prevenci?n de riesgos, se encuentra tarde o temprano destinada a soportar grandes p?rdidas en hombres, maquinarias, producci?n y gastos indemnizatorios. Por ello, las facultades que la Ley otorga al empresario se encuentran dispersas por las m?s variadas normas, no s?lo del trabajo, sino, tambi?n las sustantivas o de fondo. Un ejemplo para ilustrar se encuentra expresado en el art. 160 Nro. 1, 5 y 7 del C?digo Laboral, cuando ellos se refieren a la responsabilidad de la empresa en la falta de vigilancia que permite el acoso sexual, de lo cual responde el empresario. Por otra parte el Nor. 5, citado, expresa que se faculta al empresario o empleador a despedir en forma inmediata sin indemnizaci?n alguna, al trabajador que actuando negligentemente ponga en riesgo las m?quinas, herramientas y a sus propios compa?eros de trabajo.

Del mismo modo se expresa en Nro.7, en cuanto, autoriza el despido si el trabajador incumple gravemente las obligaciones del contrato labora. Las m?s importantes obligaciones del empleado o trabajador es la de cumplir con el mandato legal de tomar las medidas de prevenci?n de riesgo que su empleador le entregue: sistemas de trabajo adecuado; buenas pr?cticas laborales; uso de elementos de seguridad personal; obedecer las instrucciones de supervisores, capataces o prevencionistas, etc.

M?s a?n, existen sanciones previas al despido directo, como multas y suspensiones, todas dirigidas a hacer reflexionar al trabajador pertinaz en el incumplimiento de las normas de prevenci?n.

b.- Libertad absoluta de mercado. Ello viene a significar que el empresario o empleador tiene el m?s amplio de los derechos constitucionales para iniciar toda clase de trabajos o negocios, cualquiera sea su naturaleza, envergadura, en cualquier lugar del pa?s, como persona natural o en sociedad. Solo le limitan las normas de orden p?blico, la moral y la propia legislaci?n.

En el ejercicio de esta actividad habr? muy pocas disposiciones que regulen su negocio. Pues, desde los precios, proveedores, usuarios o compradores, no hay restricci?n m?s que las se?aladas. Ello, por cuanto el sistema imperante en la actualidad se basa precisamente en la m?s absoluta libertad de comercio. Sus normas se encuentran vigiladas por la Organizaci?n Mundial de Comercio quien opera en concordancia con las normas impartidas por esta organizaci?n a la cual nuestro pa?s se encuentra incorporado.

b-1 Como ya se dijo, entre estas facultades se encuentra la de asociarse para una mejor disponibilidad de capitales u optimizaci?n de las utilidades. Dichas sociedades pueden entre nacionales o con aportes de capital extranjero. Este Derecho de asociaci?n, se extiende al derecho a asociaci?n vinculante geogr?ficamente; por actividad; por servicios o productos, etc.

b-2.- El empleador tiene el derecho a negociar. Esto es sentarse a la mesa junto a los dirigentes sindicales para establecer los beneficios futuros de los trabajadores y sus obligaciones. Ello ha dado nacimiento a un nuevo derecho, o al menos, a una nueva especialidad jur?dica, pues, respetando los pisos legales, se establecen normas que para las partes son verdaderas leyes y que en el plano doctrinario pueden ser recogidas como ejemplos de usos y costumbres.

b-3.- El empleador tiene facultades para poner t?rmino al contrato de trabajo en el tiempo o momento que lo estime conveniente. Nada le impide despedir a un trabajador. El despido unilateral existe y es habitual en nuestro pa?s. El asunto de divergencia se encuentra en el respeto a los derechos que la ley y el contrato le otorgan al trabajador despedido. Cumplidos todos y cada uno de ellos, el empleador puede poner t?rmino al contrato sin ning?n impedimento.

c.- El derecho de propiedad de los medios de producci?n, es uno de los pilares con que cuenta el empleador para sostener el andamiaje contractual y legal, en su actividad productiva. Las disposiciones sobre esta materia implican incluso que un atentado a estos medios de producci?n constituyen al mismo tiempo una violaci?n de las normas sobre seguridad nacional. Es pues, la propiedad privada, una manifestaci?n del poder econ?mico del sistema productivo. Su rigidez y frialdad es de tal magnitud que instituciones laicas y religiosas se encuentran constantemente advirtiendo de los peligros que implica la soberbia en el manejo de estos bienes que con una buena direcci?n y una orientaci?n humanista podr?an entregar una magn?fica recompensa de paz e igualdad a los habitantes de este pa?s.

c-1 El derecho de propiedad implica en concepto econ?mico, la inmutabilidad del sistema. En efecto, si no se dan estas se?ales a los poseedores, dif?cilmente se interesar?an en invertir, desarrollar o crear elementos, unidades o empresas que absorban la cesant?a y permitan la mejor redistribuci?n del ingreso nacional. Es una facultad silenciosa, pero que es tan efectiva, que constituye el color de las flores para los inversionistas, tal como lo es para la recolectoras de polen. No existir?a la menor posibilidad de ajuste, su permanentemente se estuviera cambiando el sistema de propiedad. Ello influye no s?lo en este ac?pite, tambi?n, en la inversi?n, impuestos, cesant?a, desarrollo, etc.

d.- ?Cu?l es la mayor incidencia a favor de los empleadores? La circunstancia que en nuestro pa?s no existe propiedad del cargo, de la funci?n ni del empleo. De tal modo que el empresario tiene la m?s completa libertad de elegir a sus trabajadores, pero tambi?n de despedirlos. Se puede expresar que en los t?rminos actuales hay una excelente acondicionamiento a la flexibilidad laboral del trabajo. Al contrario, lo que no existe es una flexibilidad empresarial, es decir, no hay un aporte real y verdadero para que el empresario en los tiempos de abundancia, aumente su dotaci?n de trabajadores, disminuya turnos, contrate externos, lo que redundar?a sin objeci?n alguna en una econom?a m?s din?mica. No obstante, la vieja doctrina de la oferta y la demanda a?n hace estragos en nuestros sistemas econ?micos, olvidando los empresario que el trabajo, as? como la empresa tienen un fundamento social y ?tico, indispensable para la prolongaci?n de la existencia de este per?odo de libertad de mercado, donde la obligaci?n social de la empresa se ha ignorado.

Conclusi?n

El tema de los Derechos del empleador, empresario o patrono, no se han agotado en esta breve exposici?n. Al contrario, cada lector podr? aumentar o ampliar estos derechos, que son los que a prima facie mejor se visualizan. Nuestra normas son abundantes en derechos para el empleador. S?lo hemos tratado de asociarlos, en esta oportunidad a la Prevenci?n de Riesgos, porque es necesario hacer reflexionar, especialmente a los medianos y peque?os emprendedores, que con una buena capacitaci?n pueden encontrar los elementos legales para conducir por aguas tranquilas sus empresas y no caer en decisiones espont?neas y viscerales que ponen en riesgo su existencia, con perjuicio para los mismos trabajadores, los propios empresarios y la sociedad toda, interesada en la buena salud de las fuentes de trabajo.
Publicado por tuasesor @ 19:50
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