Jueves, 22 de febrero de 2007
(Espa?a-Galicia) Un juez de Ferrol acaba de dictar la primera sentencia por acoso laboral horizontal -entre trabajadores- que se da, presumiblemente, en Galicia. Una ATS de la residencia de la Tercera Edad del barrio de Caranza debe ser indemnizada en m?s de 6.000 euros por la Xunta, a la que pertenece el geri?trico, por inacci?n, tanto por no impedir la situaci?n de hostigamiento como, posteriormente, por mantener marginada a la v?ctima.
El juez Eloy Hern?ndez Lafuente, titular del Juzgado de lo Social n?mero 2 de esta ciudad, diferencia claramente lo que es la acci?n sindical (las dos trabajadoras y el trabajador condenados pertenecen a la CIG) y el acoso. Por ello, la sentencia establece un primer periodo en el que Juan Carlos F., Elisa C. y Lydia R. llevaron a cabo su acci?n para que ?ngeles Gonz?lez P?rez (la v?ctima) fuese destituida como ATS coordinadora de planta. Y la fase posterior, cuando la conseller?a, tras vaciar de contenido el cargo coloc?ndole otra enfermera contratada para asumir parte de sus funciones, continu? el hostigamiento de los tres empleados. Unos son condenados por acci?n (los tres trabajadores) y otros por inacci?n (la Xunta). El mobbing se concret?, consecuentemente, a partir de la destituci?n de la v?ctima. El asunto del cese fue discutido en el comit? de empresa donde CIG (2) lo propuso, CC.?OO. (1) se opuso, y UGT (1) y CDIL(1) no se llegaron a pronunciar.
Un puesto conflictivo
El juez reconoce que el empleo de coordinador, que no aparece en la relaci?n de puestos de trabajo (RTP), no est? retribuido, es una responsabilidad conflictiva y sobre ?l recaen las tensiones de falta de personal de la residencia. Hasta el punto de que la v?ctima pidi? al director que nombrase a otro empleado, pero no consigui? candidato alguno, salvo una persona, afiliada a la CIG, que dijo que lo aceptar?a si se inclu?a en la relaci?n de puestos de trabajo (RPT). ?En qu? se concret? el acoso? Recogida de firmas en contra de la coordinadora, luego guardadas en un caj?n durante a?o y medio con un texto posterior cuya autenticidad pusieron en duda en el juicio alguno de los firmantes; e innumerables desplantes y descalificaciones.
As?, se consigui? su cese en el 2004. Pero luego sigui? el acoso de los tres condenados. En el ?ltimo trimestre del pasado a?o, la situaci?n lleg? a tal punto que el director le dijo a la ATS ?que procurara no subir a las plantas para evitar situaciones de conflicto con los codemandados?. Para entonces, ella hab?a sufrido ya varias situaciones de depresi?n por la fuerte carga emocional del a?o anterior. Pero esta situaci?n prueba tambi?n la inacci?n de la conseller?a porque ?exist?a una situaci?n real de hostigamiento contra la actora y la empresa (Xunta) lo sab?a perfectamente sin tomar medidas?, seg?n se refleja en la sentencia
Sin ocupar el puesto de coordinadora, los tres continuaron ?menospreciando su escasa labor profesional residual a pesar de que la ATS contratada ya no ejerc?a?, se lee en el fallo judicial.
En esta situaci?n, ?ngeles Gonz?lez sufri? un actuaci?n ?consciente de omisi?n?, que es considerada por el juez que dirimi? el caso como acoso indirecto.
_________________________________
Para que un caso de acoso laboral sea aceptado por los tribunales se precisa probarlo adecuadamente. Mar?a de los ?ngeles Gonz?lez P?rez ha agradecido p?blicamente el apoyo de parte de sus compa?eros, que acudieron al juicio para declarar en su favor. Tambi?n mostr? su reconocimiento al secretario comarcal de UGT y a la letrada Enma Gonz?lez, de Tribunalia. ?Cuando sufres una situaci?n como la que yo he vivido -dice ?ngeles Gonz?lez- a veces te autoinculpas y no ves el problema, s?lo hasta que unas compa?eras me lo explicaron y me asesoraron comenc? a ver d?nde estaba metida?.

La vuelta

Por eso el juez tambi?n advierte a la Xunta que debe tomar medidas para que la situaci?n no se repita. Cuando ?ngeles Gonz?lez termine su baja y se reincorpore debe tener una actividad que desarrollar en la residencia, con competencias claras, condiciones laborales y medios necesarios. Y si se reproduce el hostigamiento, la respuesta de la conseller?a debe ser por la v?a disciplinaria.
Porque, explica la sentencia, es la empresa, en este caso la Xunta, la que debe garantizar la seguridad e integridad de sus empleados y, por ello, se le condena a que abone la indemnizaci?n a la ATS.
La sentencia es recurrible ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, dentro de un plazo de tiempo ya establecido.

22/05/2005
Publicado por tuasesor @ 23:42
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios