Jueves, 01 de marzo de 2007
En la Villa de Madrid, a treinta y uno de Marzo de mil novecientos noventa y nueve. Vistos los presentes autos pendientes ante esta Sala en virtud de Recurso de CASACI?N PARA LA UNIFICACI?N DE DOCTRINA, interpuesto por el Letrado D. PABLO PUEYO SAURA, en nombre y representaci?n de Do?a MAR?A ISABEL M. S., contra la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Catalu?a de fecha 20 de mayo de 1998, dictada en el recurso de suplicaci?n 6483/97, formulado por la hoy recurrente, contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social n?mero 16 de Barcelona, de fecha 14 de febrero de 1997, en virtud de demanda formulada por D? M? ISABEL M. S., frente a GR?AS, TRANSPORTES Y CARRETILLAS EL RAYO AMARILLO S.L., MUTUA FREMAP, INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL, yTESORER?A GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL, en reclamaci?n sobre MUERTE Y ORFANDAD.


Es Magistrado Ponente el Excmo. Sr. D. JES?S GONZ?LEZ PE?A



ANTECEDENTES DE HECHO


PRIMERO.- El d?a 14 de febrero de 1997, el Juzgado de lo Social n?mero 16 de Barcelona, dict? sentencia en virtud de demanda formulada por D? MAR?A ISABEL M. S., frente a GR?AS, TRANSPORTES Y CARRETILLAS EL RAYO AMARILLO S.L., MUTUA FREMAP, INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL y TESORER?A GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL, en reclamaci?n sobre MUERTE Y SUPERVIVENCIA, en la que como hechos probados figuran los siguientes:
"PRIMERO.- D. Fernando A. L. prestaba sus servicios para la codemandada Gr?as, Transportes y Carretillas el Rayo Amarillo S.L., desde el d?a 1 de julio de 1973. La empresa ten?a cubierto el riesgo de accidentes de trabajo de sus trabajadores, con la tambi?n demandada Mutua Fremap, hall?ndose al corriente en el pago de las cuotas. SEGUNDO.- Sobre las 11,30 horas del d?a 27 de junio de 1996 el Sr. A. estacion? el cami?n a unos 50 cms. de la pared del almac?n de la empresa Suizo Hotel S.A. en Avda. Barcelona 9 de Sant Vicen? dels Horts, donde deb?a descargar materiales. El Sr. A. accion? la gr?a y la palanca del hidr?ulico, saliendo el estabilizador hidr?ulico delantero derecho que le atrap? contra la pared, no pudiendo salirse al tener situado el cami?n a unos 50 cms. de la misma, caus?ndole la muerte. TERCERO.- Practicado an?lisis de sangre en el Instituto Nacional de Toxicolog?a, di? como resultado la concentraci?n de alcohol et?lico en sangre de 1,8 g/l del causante. Seg?n el Servicio de Informaci?n Toxicol?gica, los efectos del etanol en el hombre en concentraciones aproximadas a 0,9 g/l a 2,5 g/l en sangre son: Inestabilidad emocional y decrecimiento en las inhibiciones. P?rdida del juicio cr?tico. Alteraciones de la memoria y comprensi?n. Decrecimiento de la respuesta sensorial
Incremento del tiempo de reacci?n e Incoordinaci?n muscular. CUARTO.- Por la actora D? Isabel M. S., viuda del Sr. A. L., se formul? reclamaci?n previa frente a la resoluci?n de la Mutua Fremap de fecha 4 de septiembre de 1996, que deneg? la prestaci?n solicitada. Que solicit? pensi?n de viudedad y el Auxilio por defunci?n al I.N.S.S., que le fu? denegado por devenir el fallecimiento en un accidente de trabajo, formulada reclamaci?n previa, fu? desestimada por resoluci?n de fecha 9 de octubre de 1996. Tambi?n present? papeleta de conciliaci?n frente a la empresa demandada, celebr?ndose sin avenencia el acto administrativo el 14 de octubre de 1996. QUINTO.- El salario diario del causante D. Fernando A. L. aceptado por todas las partes en el acto del juicio, es de 7.890.- pts".

Y en la misma y como parte dispositiva: "Que desestimando la demanda formulada por D? M? ISABEL M. S., frente a GR?AS, TRANSPORTES Y CARRETILLAS EL RAYO AMARILLO S.L., MUTUA FREMAP, INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL y TESORER?A GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL, debo declarar y declaro que la muerte de D. Fernando A. L. no fu? accidente de trabajo, lo que conlleva la absoluci?n de todos los codemandados".

SEGUNDO.-Anunciado e interpuesto recurso de suplicaci?n contra dicha sentencia, la Sala de lo Social delTribunal Superior de Justicia, ha mantenido ?ntegramente el relato de los hechos probados de la sentencia de instancia. El tenor literal de la sentencia de suplicaci?n es el siguiente: "Que desestimando el recurso de suplicaci?n interpuesto por Do?a Mar?a Isabel M. S. contra la sentencia del Juzgado de lo Social n? 16 de los de Barcelona de fecha 14 de febrero de 1997, en los autos 1054/96, debemos confirmar y confirmamos dicha resoluci?n en todos sus pronunciamientos".

TERCERO.- D. PABLO PUEYO SAURA, prepar? recurso de casaci?n para la unificaci?n de doctrina contra meritada sentencia del Tribunal Superior de Justicia y emplazadas las partes y remitidos los autos, formaliz? en tiempo y forma el tr?mite de interposici?n del mencionado recurso, alegando substancialmente lo siguiente: la sentencia impugnada es contradictoria con la dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz de Tenerife de fecha 30 de diciembre de 1994, razonando a continuaci?n sobre la infracci?n de doctrina legal y quebranto de la unificaci?n de la interpretaci?n del derecho y la formaci?n de la jurisprudencia.

CUARTO.- Por providencia de esta Sala dictada el 16 de diciembre de 1998, se admiti? a tr?mite el recurso, impugn?ndose en tiempo y forma por el Instituto Nacional de la Seguridad Social, pasando las actuaciones al Ministerio Fiscal para informe.

QUINTO.- Trasladadas las actuaciones al Ministerio Fiscal para informe, dictamin? en el sentido de considerar IMPROCEDENTE el recurso. Instruido el Excmo. Sr. Magistrado Ponente se declararon conclusos los autos, se?al?ndose d?a para la votaci?n y fallo que ha tenido lugar el d?a 24 de marzo de 1999.


FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.- La actora, hoy recurrente en este recurso extraordinario de casaci?n unificadora,present? demanda que por reparto correspondi? al Juzgado de lo Social n? 16 de la ciudad de Barcelona en la que solicitaba que se calificar? como accidente laboral el sufrido por su difunto esposo el d?a 27 de junio de 1996, accidente que le ocasiono la muerte, y se le reconociera la pensi?n de viudedad del 45% de su base reguladora as? como la indemnizaci?n de 6 mensualidades del mismo y el auxilio de defunci?n de 5.000.- pts. Por sentencia de dicho juzgado del d?a 14 de febrero de 1997, se desestim? su demanda declarando que la muerte de su causante no fu? originada en accidente de trabajo, sentencia que fu? confirmada por la hoy combatida dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Catalu?a el d?a 20 de mayo de 1998.

En dichas resoluciones se contemplan como hechos probados, expuestos sucintamente en cuanto interesa a los efectos del recurso, y que no fueron modificados ensuplicaci?n los siguientes: Que el marido de la actora prestaba sus servicios para la empresa codemandada Gr?as transportes y Carretillas El Rayo Amarillo S.L, desde el 1 de julio de 1973 teniendo cubierto el riesgo de accidente en la Mutua Fremap; que sobre las 11,30 horas del d?a 27 de junio de 1996 el Sr. A. estacion? el cami?n a unos 50 cm. de la pared del almac?n donde deb?a descargar los materiales; que el Sr. A. accion? la Gr?a y la palanca electr?nica del hidr?ulico, saliendo el estabilizador derecho que le atrap? contra la pared caus?ndole la muerte; que practicado an?lisis de sangre al causante di? como resultado la concentraci?n de alcohol et?lico de 1,8 g/l; y que seg?n el servicio de informaci?n toxicol?gico se?ala que los efectos del etanol en concentraciones aproximadas al 0,9 g/l a 2,5 g/l en sangre son: inestabilidad emocional y decrecimiento de las inhibiciones, perdida del juicio cr?tico, alteraciones de la memoria y comprensi?n decrecimiento de la respuesta sensorial, incremento del tiempo de reacci?n e incordinaci?n muscular; el salario diario del causante aceptado por todas las partes es de 7.890.- pts.

Como sentencia a comparar se invoca la dictada por la Sala de lo Social de Santa Cruz de Tenerife del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, en la que se contempla el accidente sufrido por un trabajador con la categor?a profesional de Carretero Oficial de Primera, que con fecha 24 de abril de 1992 sufri? en su centro de trabajo un accidente al aprisionarle la mano derecha un amasador que le produjo las fracturas que describe en dicha mano, aprision?ndole el segundo dedo, que el accidente se produjo a primera hora de la ma?ana llegando al hospital sobre las 9.30 donde se le practic? an?lisis detect?ndose 2,02 g./.l. de alcohol en sangre. La sentencia confirm? la del juzgado de lo social que hab?a estimado la demanda en reclamaci?n por accidente de trabajo.

SEGUNDO.- Como se le exige en el art?culo 222 de la Ley de Procedimiento Laboral, la parte recurrente hace un amplio an?lisis del requisito de la contradicci?n poniendo su acento en que los accidentes ocurrieronen los respectivos centros de trabajo; quese produjeron al iniciode la jornada laboral; que ambas v?ctimas ten?an un amplio grado de alcoholemia y que en ninguno de los relatos se hace referencia a una actitud anormal por parte de las v?ctimas, y entiende que el objeto del recurso lo es para determinar si una determinada tasa de alcoholemiapuede configurarse por si misma como imprudencia temeraria, a efectos de ruptura de la presunci?n establecida en el art. 115.3 del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social
Por el contrario, el Ministerio Fiscal en su informe entiende que no se cumple el requisito de la contradicci?n, y acertadamente manifiesta que aunque a simple vista y constando tan s?lo las declaraciones de hechos probados parece que concurrenlas identidades del art?culo 217 de la Leyde Procedimiento Laboral, del examen de los razonamientos de la sentencia se llega a la conclusi?n contraria.

Ha de indicarse que inicialmente la Sala no puede hacer una declaraci?n general, como en esencia se propugna, sobre si una determinada tasa de alcoholemia puede configurarse como la imprudencia que rompe la relaci?n de causalidad. La imprudencia se configura en relaci?n con las circunstancias de hecho que se dan en cada supuesto litigioso, y esas circunstanciasconcurrentes son de apreciaci?n inicial deljuzgador en cada caso concreto, para determinar si existe o no la causa de exclusi?n de la presunci?n de laboralidad.

En la declaraci?n de hechos probados de las sentencias que se comparan no existen efectivamente datos que hagan referencia a la conducta de los lesionados, pero si existen con el mismo valor en sus razonamientos. En la sentencia que se combate, como se?ala el Ministerio Fiscal se indica "que existe un dato objetivodel grado de etanol en sangre mientras el trabajador est? realizando actividades de su profesi?n, utilizando los mandos de la gr?a incorporada al cami?n"..... "Por el contrariola conducta debe calificarse como imprudencia temeraria desde el momento que el causante, en esa condici?n de embriaguez, decide utilizar los mandos del cami?n-gr?a". Por el contrario en la sentencia a comparar se afirma "el juzgador..... descarta la imprudencia temeraria, ya que, al margen de la tasade alcohol que se detect? en la prueba practicada, deduce que su comportamiento era normal, y su capacidad para afrontar las responsabilidades laborales era id?nea" Es decir en ambas sentencias se analiza esa conducta en relaci?n con las circunstancias concurrentes, circunstancias que son diversas en uno y otro supuesto.

En la declaraci?n de hechos probados, salvo supuestos de gran notoriedad, generalmenteno pueden relatarse conductas que exterioricen esa intoxicaci?n, pues si esto es as?, normalmente no acaecer?a el accidente ante la posible actuaci?n del patrono o sus compa?eros de trabajo para impedirle la continuaci?n en sus tareas laborales. La intoxicaci?n normalmente se exterioriza precisamente al producirse el accidente y es entonces cuando el juzgador ha de calificar esa alcoholemia en relaci?n con las circunstancias del caso.

Puede afirmarse en consecuencia que no son id?nticas las situaciones de hecho, que contemplan ambas sentencias, pues no es lo mismo manejar un amasador que caus? la lesi?n en la sentencia de contraste, que utilizar en situaci?n de embriaguez, como la califica la sentencia que se recurre, los mandos de un cami?n gr?a que el interesado hab?a aparcado a 50 cms de la pared contra la que result? aplastado, y son estas circunstancias las que analizan las sentencias para llegar la conclusi?n de si existi? o no la improcedencia temeraria.

TERCERO.- Es evidente por ello que no concurre el requisito de la contradicci?n, por lo que el recurso no debi? ser admitido y tr?mite se convierte en este tr?mite en motivo de desestimaci?n
Por lo expuesto, en nombre de S. M. El Rey y por la autoridad conferida por el pueblo espa?ol.



F A L L A M O S

Desestimamos el Recurso de Casaci?n para la Unificaci?n de doctrina interpuesto por el Letrado D. PABLO PUEYO SAURA, en nombre y representaci?n de Do?a MAR?A ISABEL M. S., contra la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Catalu?a de fecha 20 de mayo de 1998, dictada en el recurso de suplicaci?n 6483/97, formulado por la hoy recurrente, contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social n?mero 16 de Barcelona, de fecha 14 de febrero de 1997, en virtud de demanda formulada por D? M? ISABEL MS., frente a GR?AS, TRANSPORTES Y CARRETILLAS EL RAYO AMARILLO S.L., MUTUA FREMAP, INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL, yTESORER?A GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL, en reclamaci?n sobre MUERTE Y ORFANDAD.


Devu?lvanse las actuaciones Tribunal Superior de Justicia de Catalu?a, con la certificaci?n y comunicaci?n de esta resoluci?n.


As? por esta nuestra sentencia, que se insertar? en la COLECCI?N LEGISLATIVA, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
Publicado por tuasesor @ 17:48
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