Viernes, 02 de marzo de 2007
En Valencia, a veinte de enero de dos mil cinco.



La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, compuesta por los Ilmos. Sres. Magistrados citados al margen, ha dictado la siguiente,



SENTENCIA N? 129/2005



En el Recurso de Suplicaci?n n?m. 2901/2004, interpuesto contra la sentencia de fecha 30 de abril de 2.004, dictada por el Juzgado de lo Social n?m. 9 de Valencia, en los autos n?m. 129/2004 , seguidos sobre RESCISION CONTRATO, a instancia de D. Santiago asistido por el letrado D. Francisco Soler P?rez, contra ESC S.L., y en los que es recurrente el demandado, habiendo actuado como Ponente el/a Ilma. Sra. D?. Carmen Agut Garc?a.



ANTECEDENTES DE HECHO



PRIMERO.-La sentencia recurrida de fecha 30 de abril de 2.004 , dice en su parte dispositiva: "FALLO: "Que estimando la demanda formulada debo declarar y declaro extinguida la relaci?n laboral D. Santiago con la empresa ESC S.L. y en consecuencia debo condenar y condeno a la empresa a que abone al actor en concepto de indemnizaci?n la cantidad de 39.306, 19 euros (1002,3 d/s)".



SEGUNDO.-Que en la citada sentencia y como HECHOS PROBADOS se declaran los siguientes: "PRIMERO.-Que el actor D. Santiago , con D.N.I. n?mero NUM000 , viene prestando sus servicios para la empresa demandada ESC S.L. con antig?edad de 19-1-1982, categor?a profesional de expendedor, percibiendo un salario mensual prorrateado de 1176,48 euros. SEGUNDO Que D?. Irene es desde 1999 la DIRECCION000 de la empresa demandada, la cual mantiene y profiere, desde hace tiempo de forma reiterada, con el actor un trato en el que habitualmente utiliza expresiones despectivas, levant?ndole la voz en presencia de clientes y llam?ndole "perro" "va perro trabaja", neg?ndose la DIRECCION000 a mantener conversaci?n alguna con el actor. TERCERO.-Que el actor y el trabajador que lo fue de la empresa D. H?ctor , formularon contra la misma demanda impugnatoria de la modificaci?n sustancial de las condiciones laborales que les hab?a impuesto la empresa, que fue estimada por sentencia de 24-5-2001 , resoluci?n que por obrar unida a las actuaciones se tiene aqu? por ?ntegramente reproducida. En acta de conciliaci?n judicial de fecha 16-5-2001 la empresa y los referidos trabajadores pactaron la compensaci?n de las horas extra realizadas por los mismos. En fecha 13-6-2002 el actor y el Sr. H?ctor formularon ante la Inspecci?n de Trabajo denuncia por el calendario laboral de la empresa, levantando la Inspecci?n de Trabajo acta de requerimiento de 7-2-2003, notificando la empresa al actor por correo certificado el ajuste del calendario laboral de 2003. En fecha 5-3-2003 el actor y el citado trabajador interpusieron nueva denuncia ante la Inspecci?n por el calendario laboral de 2003. En fecha 6-3-2003 los citados trabajadores presentaron por escrito a la empresa solicitud que no fue atendida por la empresa, levantando la Inspecci?n de Trabajo acta de infracci?n en fecha 18-6-2003, acto que fue recurrida por la empresa demandada. En fecha 7-11-2003 la Inspecci?n de Trabajo emiti? informe haciendo constar la obligaci?n de la empresa de facilitar ropa adecuada as? como taquillas para el cambio de ropa. CUARTO.Que el actor permaneci? en situaci?n de I.T. con el diagnostico de s?ndrome ansioso depresivo en los siguientes periodos: 23-12-2000 a 17-12-2001, de 31-5-2002 a 16-6-2002 y desde el 14-6-2003 situaci?n en la que permanece, siguiendo tratamiento en la USM desde 13-3-2001. QUINTO.-Que en el trabajador D. H?ctor interpuso frente a la empresa demanda rescisoria de su relaci?n laboral, que concluy? por acto de conciliaci?n de fecha 8-1-2004, en el que se pact? que "concurriendo la existencia de causa legal suficiente para proceder a la extinci?n solicitada" se acord? la misma con el acuerdo econ?mico que en dicha acta consta, que se tiene aqu? por ?ntegramente reproducido. SEXTO.-Que el 5-2-2004 se celebr? sin avenencia ante el Smac el acto de conciliaci?n".



TERCERO.-Que contra dicha sentencia se interpuso recurso de suplicaci?n por la parte demandada habiendo sido impugnado en debida forma. Recibidos los autos en esta Sala, se acord? la formaci?n del rollo correspondiente y su pase al Ponente.



FUNDAMENTOS DE DERECHO



PRIMERO.-Recurre en suplicaci?n la representaci?n letrada de la mercantil ESC, S.L., la sentencia que estim? la demanda del actor de rescisi?n de su relaci?n laboral y declar? la extinci?n de la misma. Consta impugnaci?n de contrario.



Con car?cter previo al estudio del recurso, debe aludirse a las manifestaciones contenidas en el escrito de impugnaci?n acerca de la ausencia del Ministerio Fiscal en el proceso.



Sobre el particular, debe indicarse, de un lado, que, de acuerdo con el vigente art. 240.2 LOPJ , en ning?n caso podr? el juzgado o tribunal, con ocasi?n de un recurso, decretar de oficio una nulidad de las actuaciones que no haya sido solicitada en dicho recurso, salvo que apreciare falta de jurisdicci?n o de competencia objetiva o funcional o se hubiese producido violencia o intimidaci?n que afectare a ese tribunal. As? pues, aunque se considerara que la presencia del Ministerio Fiscal es preceptiva, habida cuenta que no es solicitada por la parte interesada, la Sala no podr?a declarar de oficio la nulidad de actuaciones.



De otro, esta Sala en sentencias, entre otras, de 1 de febrero de 2001, 11 de abril de 2001 y 14 de mayo de 2003 , ha se?alado que en la LPL existe una modalidad procesal por la que deben tramitarse las reclamaciones en materia de tutela de libertad sindical y dem?s derechos fundamentales, la regulada en el Cap?tulo XI del T?tulo II del Libro II. En el art. 175.3 se dispone que el Ministerio Fiscal ser? siempre parte en estos procesos, y a su tenor se ha entendido que el Ministerio Fiscal debe ser parte tambi?n en los procesos que detalla el art. 182 LPL ( STS de 29 de junio de 2001 ). Ahora bien, al margen otras muchas consideraciones sobre el tema, es claro que la infracci?n indicada, en un proceso que afecta directamente a la persona del trabajador, s?lo puede repercutir sobre ?ste, de modo que a ?l hubiera correspondido su denuncia por los cauces adecuados, lo que no se ha producido, de ah? que ning?n pronunciamiento quepa hacer al respecto.



SEGUNDO.-El recurso planteado por la empresa se articula en dos motivos, destinando el primero, por el cauce que autoriza el art. 191.b) LPL , a la revisi?n del relato f?ctico de la sentencia de instancia. Dicho motivo, a su vez, se halla dividido en varios apartados.



En el n?mero uno se pretende la supresi?n de un p?rrafo en el hecho probado segundo, concretamente el que contempla la conducta de la DIRECCION000 con el trabajador, y su sustituci?n por otro en el que se haga constar que "el Sr. Santiago no ha sido sancionado ni objeto de queja por la empresa" y que "no ha sido sancionado por la empresa ni amonestado. Que no le encomiendan trabajos espec?ficos para ?l. Que no le han insultado nunca". El recurrente indica que s?lo se ha atendido a lo manifestado por el actor en su interrogatorio y a las declaraciones del testigo del actor, pero que no se han tenido en cuenta las manifestaciones de sus dos testigos. Y al hilo de su reflexi?n solicita se a?ada otro p?rrafo, en el que se indique que "seg?n se desprende de la prueba documental facilitada por amabas partes (documento 5 del actor y documento 10 de la demandada), consistente en las planillas de trabajo del Sr. Santiago y el Sr. H?ctor , ?stos s?lo han coincidido a lo largo del a?o 2003 los d?as 24, 25 y 26 de marzo y la tarde de los d?as 14 y 15 de mayo en el mismo turno de trabajo, sin que haya constancia de la coincidencia de ambos con la DIRECCION001 .



Sin embargo, no puede estimarse. La primera de las modificaciones propuestas por no ampararse en prueba id?nea, pues s?lo tienen este car?cter en el recurso de suplicaci?n, dado su car?cter extraordinario, los documentos y pericias, y en ning?n caso los testimonios y confesiones ( art. 191.b) LPL ). Sin perjuicio, adem?s, de buscarse en realidad, de la sustituci?n de un hecho cierto acudiendo a lo que se denomina en la doctrina "obstrucci?n negativa", o descalificaci?n de un hecho por considerar que no est? suficientemente probado, lo que de acuerdo con reiterada jurisprudencia tampoco puede ser acogido en fase de recurso ( SSTS de 6-2-1989 y 21-12-1989 ). La segunda por no tener trascendencia a los efectos del pleito, sin perjuicio, de pretenderse de nuevo la inclusi?n de un hecho negativo, lo que, seg?n se ha indicado, no es de recibo.



El n?mero dos tiene por objeto la adici?n de un p?rrafo al hecho probado tercero en el que conste que "los trabajadores formularon denuncia ante la Inspecci?n de Trabajo el 9 de enero de 2004, a trav?s de Alvaro , que se ha resuelto en fecha 21 de abril de 2004 (documento n? 12 de prueba documental de la demandada), tras la comparecencia que tuvo lugar ese d?a, y en la que consta: "se comprueba que la empresa ha facilitado d?as no laborales para ajustar el calendario laboral del 2003 al m?ximo de 1792 horas anuales"". A lo que se accede por quedar as? acreditado.



En el tercer apartado se pide la supresi?n en el hecho tercero de la alusi?n que en ?l se hace a una "silla" y que se suprima, el inciso que viene a continuaci?n "solicitud que no fue atendida por la empresa". Ello por remisi?n al documento n? 8 de su prueba documental, requerimiento de la Inspecci?n de Trabajo en el que no figura la silla y factura de compra de la mesa. A continuaci?n se contienen diversas manifestaciones del recurrente sobre la actuaci?n llevada a cabo, m?s propias de un recurso de apelaci?n, en las que no se formula ninguna modificaci?n f?ctica concreta. Y si bien no hay problema en aceptar la supresi?n de la referencia a la "silla", pues es cierto que no figura en los escritos de solicitud, no puede tener favorable acogida la segunda pretensi?n, pues los hechos tal como figuran en la sentencia de instancia son claros y, as?, queda evidenciado, que con independencia de la posterior actuaci?n empresarial motivada por la intervenci?n de la Inspecci?n de trabajo, el requerimiento inicial de los trabajadores no fue atendido por la empresa.



En el cuarto y ?ltimo apartado de esta sede, se solicita la adici?n de un nuevo p?rrafo con el siguiente tenor: "la DIRECCION001 , Irene , est? siendo atendida en la consulta de la psic?loga cl?nica Elena , desde octubre de 2003 (documento n? 15 de nuestra prueba), para recibir tratamiento por depresi?n". Sin embargo, tampoco puede ser estimado, pues no se ampara en prueba id?nea. Ya se ha indicado que s?lo tienen este car?cter los documentos o pericias. Pero para que una prueba pericial m?dica sea considerada como tal, es requisito imprescindible la ratificaci?n en el acto del juicio del facultativo que emiti? el informe, con garant?a del principio de contradicci?n, lo que en este caso no se ha producido.



TERCERO.-El segundo motivo de recurso se formula al amparo del art. 191.c) LPL por infracci?n de normas sustantivas y jurisprudenciales. En primer t?rmino se alega la infracci?n de numerosas sentencias de Tribunales Superiores de Justicia de Comunidad Aut?noma, relativas al acoso laboral o " mobbing ", de las que se transcriben algunos p?rrafos. Pero no pueden ser tenidas en consideraci?n porque, de acuerdo con el art. 1.6 CC , no constituyen jurisprudencia, tal como exige el art. 191.c) LPL .



A continuaci?n se dice ha sido vulnerado el art. 7.7 de la Ley Org?nica 1/1982, de 5 de mayo , de protecci?n civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, en esencia, porque considera que en la demanda y en el acto del juicio han sido vertidas acusaciones contra la gerente, Sra. Irene , que da?an su imagen, atentando contra su fama y dignidad. Y no puede ser estimado pues, obviamente, no es este proceso el cauce adecuado para ventilar una pretensi?n de la empleadora relativa a la violaci?n de derechos fundamentales por la actuaci?n del trabajador.



Igualmente se alega violaci?n de los art. 5.a) y b y 20 ET , b?sicamente, porque, se dice, el trabajador tiene obligaciones que dimanan del contrato de trabajo y debe cumplir las ?rdenes e instrucciones del empresario en el ejercicio regular de sus facultades directivas, sin que corresponda al trabajador decidir sobre el modo en que debe ser dirigida la empresa, y que pudieron existir discrepancias con el modo de gestionar de la DIRECCION001 tal vez debido a su juventud. Y, en fin, infracci?n del art. 1.214 CC , relativo a la carga de la prueba, pues no ha quedado acreditado el incumplimiento contractual y que las manifestaciones vertidas en la demanda son gen?ricas, pudiendo ser alegadas por cualquier trabajador.



En el presente asunto el trabajador ejercita la acci?n resolutoria de su relaci?n laboral al amparo del art. 50.1.c) ET , por considerar que la conducta reiterada por la empresa desde el a?o 1999 es constitutiva de acoso moral y hostigamiento, y supone un desconocimiento de sus derechos laborales.



Al respecto cabe indicar que el art. 15 CE consagra el derecho a la integridad moral y la interdicci?n de tratos inhumanos o degradantes. Por su parte, el ET en su art. 4.2.d) y e ) contempla una serie de derechos laborales, entre los que se encuentran la integridad f?sica y el respeto a la intimidad, y a la consideraci?n debida a la dignidad del trabajador. El art?culo 20.3 ET recoge obligaciones del empresario en tal sentido cuando indica que el ?ste puede controlar el cumplimiento de las obligaciones del trabajador "guardando con su adopci?n y aplicaci?n la consideraci?n debida a su dignidad humana". Desde esta perspectiva, cuando se vulnere este necesario respeto estar?amos ante un incumplimiento empresarial. La actuaci?n del empresario puede derivar en da?os materiales (accidente) o da?os morales. Estos ?ltimos tambi?n est?n protegidos por las normas y por los Tribunales, y con m?s intensidad en los supuestos de trasgresi?n de los deberes de respeto a la dignidad.



Se ha caracterizado el acoso moral en trabajo, tambi?n conocido como " mobbing " o "byllyng", como la conducta abusiva o violencia psicol?gica a la que se somete de forma sistem?tica a una persona en el ?mbito laboral, manifestada especialmente a trav?s de reiterados comportamientos, palabras o actitudes que lesionan la dignidad o integridad ps?quica del trabajador y que ponen en peligro o degradan sus condiciones de trabajo. Estas actitudes de hostigamiento conducen al aislamiento del afectado en el marco laboral, produci?ndole ansiedad, estr?s, p?rdida de autoestima y alteraciones psicosom?ticas; determinando en ocasiones el abandono de su empleo o propiciando su despido por resultarle insostenible la presi?n a que se encuentra sometido. Se trata de una forma de estr?s laboral que se caracteriza por tener su origen, m?s que en el trabajo, en las relaciones interpersonales que se producen en el seno de la empresa.



Para que pueda considerarse un acoso en el marco de la relaci?n laboral, la presi?n sufrida debe ser consecuencia de la actividad laboral que se lleva a cabo, y en el lugar de trabajo. Tambi?n es necesario distinguir entre lo que propiamente es hostigamiento psicol?gico con otras actuaciones en el seno de la empresa, as?, por ejemplo, con el ejercicio abusivo o arbitrario de las facultades empresariales.



Los mecanismos del acoso moral en el trabajo admiten pluralidad de formas: medidas organizativas del trabajo que resulten peyorativas para el afectado, actitudes de aislamiento en el seno de la empresa, agresiones verbales por medio de insultos, cr?ticas, rumores o subestimaciones). Y pueden tener por sujeto activo tanto a compa?eros de trabajo ( mobbing horizontal) como al personal directivo (?bossing?) o superiores jer?rquicos en general ( mobbing vertical); si bien el m?s caracter?stico y usual parece ser el que parte de una relaci?n asim?trica de poder.



Es claro que este fen?meno que s?lo recientemente ha empezado a tener consecuencias jur?dicas, en el ?mbito normativo laboral supone desconocer el derecho que a todo trabajador reconoce el art. 4.2.e) ET , para que se le respeten su intimidad y la consideraci?n debida a su dignidad.



Por su parte, el art?culo 179.2 LPL establece que una vez constatada la concurrencia de indicios de que se ha producido vulneraci?n de un derecho fundamental, corresponder? al demandado la aportaci?n de una justificaci?n objetiva y razonable, suficientemente probada, de las medidas adoptadas y de su proporcionalidad. Debe dilucidarse, por tanto, en primer t?rmino, si el actor ha probado indicios de haber sido sometido a un trato degradante, que haya vulnerado su derecho fundamental a la integridad f?sica y moral.



En este caso, consta en los probados que D? Irene es desde 1999 la DIRECCION000 de la empresa y que la misma desde hace tiempo, mantiene de forma reiterada hacia el actor un trato en el que habitualmente utiliza expresiones despectivas, levant?ndole la voz en presencia de clientes, llam?ndole "perro", "va perro, trabaja", y neg?ndose a mantener conversaci?n alguna con ?l. Situaci?n sobre la que se profundiza en la fundamentaci?n jur?dica de la sentencia de instancia. A ello hay que a?adir que en el mismo periodo se producen diversas acciones del trabajador encaminadas a la defensa de sus derechos en la empresa: demanda por modificaci?n sustancial de condiciones, estimada por sentencia de mayo de 2001; denuncia (junto a otro compa?ero) ante la Inspecci?n de Trabajo en junio de 2002 por el calendario elaborado por la empresa, que da lugar al acta de la inspecci?n de trabajo en febrero de 2003 por las irregularidades cometidas por la empresa en la confecci?n del calendario laboral de 2002; escrito del actor (y otro compa?ero) ante la Inspecci?n de trabajo solicitando la habilitaci?n de un lugar de descanso y taquillas, dando lugar al levantamiento del acta de infracci?n de la Inspecci?n de Trabajo en junio de 2003.



En consecuencia, la Sala considera al igual que lo hiciera la sentencia de instancia, que en el presente asunto se dan los reiterados comportamientos, palabras o actitudes que lesionan la dignidad o integridad ps?quica del trabajador y que ponen en peligro o degradan sus condiciones de trabajo, por lo que se observa una actuaci?n empresarial que puede ser incardinada en el concepto de acoso moral en el trabajo o mobbing a que se alud?a, sin que la empresa haya aportado prueba que justifique la actitud mantenida con el trabajador, por lo que debe apreciarse la violaci?n de derechos denunciada por el trabajador.



Lo anterior supone la desestimaci?n del recurso y la confirmaci?n de la sentencia, con condena en costas al recurrente ( art. 233 LPL ).



FALLO



Que debemos desestimar y desestimamos el Recurso de Suplicaci?n interpuesto en nombre de ESCL S.L. contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social n?m. 9 de Valencia de fecha 30 de abril de 2.004 en virtud de demanda formulada por D. Santiago , y en su consecuencia, debemos confirmar y confirmamos la sentencia recurrida.
Publicado por tuasesor @ 21:44
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