Mi?rcoles, 25 de junio de 2008

Jurisdicción: Social

Recurso de Suplicación núm. 3890/2006.

Ponente: Ilma. Sra. Dª. María Montes Cebrián

DESPIDO PROCEDENTE: ofensas verbales o físicas: actuación humillante y vejatoria con

compañera de trabajo.

El TSJ estima el recurso de suplicación interpuesto por la parte demandada contra

Sentencia del Juzgado de lo Social núm. 10 de Valencia, de fecha 19-06-2006, en autos

promovidos sobre reclamación de despido, que es revocada en el sentido que se indica en la

fundamentación jurídica.

En Valencia, veintitrés de enero de dos mil siete.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana,

compuesta por los Ilmos. Sres. Magistrados citados al margen, ha dictado la siguiente,

SENTENCIA núm. 269/2007

En el Recurso de Suplicación núm. 19 de junio de 2006, interpuesto contra la sentencia de

fecha 19 de junio 2006, dictada por el Juzgado de lo Social núm. 10 de Valencia, en los

autos núm. 1021/05, seguidos sobre despido, a instancia de Carlos José, asistido por el

letrado Juan Frau Seguí, contra Pinturas Cataforésicas, SA asistido por el letrado Jos eF.

Godoy Lujan, y en los que es recurrente la parte la parte demandada, habiendo actuado

como Ponente el/a Ilma. Sra. Dª María Montes Cebrián

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO La sentencia recurrida de fecha 19 de junio de 2006, dice en su parte

dispositiva: «FALLO: Que estimando la demanda formulada por D. Carlos José, contra la

empresa Pinturas Cataforésicas, SA debo declarar y declaro improcedente el despido del

demandante de fecha 19-10-2005 condenando a la empresa demandada a que en el plazo de

cinco días a contar desde la notificación de esta resolución opte entre readmitir al

demandante en su puesto de trabajo o indemnizarle por la extinción de la relación laboral

con la cantidad de 10.309,98 euros y, en ambos caso, a abonar al trabajador los salarios de

tramitación dejados de percibir desde la fecha del despido hasta la notificación de esta

resolución en cuantía 39,56 euros diarios, debiendo poner en conocimiento del Juzgado en

el plazo antes dicho, si opta o no por la readmisión».

SEGUNDO Que en la citada sentencia y como HECHOS PROBADOS se declaran los

siguientes:

«I.? El demandante D. Carlos José, mayor de edad, con DNI núm. NUM000 ha venido

prestando servicios por cuenta y orden de la empresa Pinturas Cataforésicas, SA, desde el

1-1-1998, con categoría profesional de especialista y salario de 1.186,76 euros mensuales,

incluida la parte proporcional de pagas extraordinarias. El día 16-9-2005 sobre las 12 horas

el Sr. Carlos José trató de gastar una broma a su compañera de trabajo Dña. Concepción,

derramando un poco de alcohol sobre los bajos de su pantalón de trabajo y prendiéndole

fuego a continuación. Cuando el demandante comprobó que ardía el pantalón ayudó a la Sra.

Concepción a apagar el fuego. El pantalón, que presenta mayor resistencia al fuego de la

corriente sin llegar a ser innifugo, sufrió algodón daño y la Sra. Concepción sufrió un ataque

de ansiedad pero no quemaduras. Por estos hechos se incoo expediente disciplinario al

trabajador. El día 5-10-2005 el citado trabajador no acudió a su puesto de trabajo

justificando su ausencia durante toda la jornada con un certificado emitido por el Juzgado

de Torrente, acreditativo de su comparecencia ante el mismo. Los días 10, 11, 13 y 14 del

mismo mes tampoco acudió a su puesto de trabajo, justificando posteriormente dichas

ausencias cuando fue requerido al efecto por la empresa.

II.? El actor no ha ostentado en la empresa durante el último año cargos de representación

unitaria o sindical.

III.? El 19-10-2005 la empresa comunicó al demandante de forma escrita que procedía a

extinguir su contrato de trabajo con efectos desde ese mismo día, alegando la comisión de

tres faltas laborales muy graves: una falta de maltrato físico a un compañero, transgresión

de la buena fe contractual al haber intentado la extinción de su contrato de trabajo y su

salida indemnizada de la empresa por último la inasistencia a su puesto de trabajo los días

5, 10, 11, 13 y 14 de octubre de 2005.

IV.? El 29-11-2005 se celebró el acto de conciliación ante el SMAC que concluyó sin

avenencia.».

TERCERO Que contra dicha sentencia se interpuso recurso de suplicación por la parte

demandada, habiendo sido impugando. Recibidos los autos en esta Sala, se acordó la

formación del rollo correspondiente y su pase al Ponente.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO El recurso que se examina se estructura formalmente en un único motivo

dedicado al examen de infracciones de normas sustantivas o jurisprudencia, siendo

impugnado de contrario.

Al amparo de lo dispuesto en el artículo 191 c) de la Ley de procedimiento laboral (RCL

1995, 1144, 1563), denuncia la representación letrada de la empresa recurrente, la

vulneración del art. 54.2 c) del Estatuto de los Trabajadores (RCL 1995, 997), citando al

efecto numerosas sentencias dictadas por los distintos TSJ. Sostiene que la conducta del

demandante descrita en los hechos probados de la sentencia y centrada en el

derramamiento de alcohol sobre los bajos del pantalón de trabajo de una compañera,

prendiéndole fuego a continuación, provocando daños en el pantalón y un ataque de ansiedad

en la misma, suponen que tal acto deba ser calificado como grave y culpable, mereciendo la

calificación del despido como procedente.

La resolución combatida partiendo de la acreditación de los hechos ocurridos el día

16/9/2005 en los que el actor tratando de gastar una broma a su compañera de trabajo le

derramó sobre el pantalón de trabajo un poco de alcohol y le prendió fuego, ayudándole

luego a apagarlo, y provocando ello daños en el pantalón y un ataque de ansiedad a la

referida compañera, determinó que, si bien dicha broma era estúpida y peligrosa,

merecedora de sanción, no lo era lo suficientemente grave para ser merecedora de despido,

calificándose el mismo como improcedente.

Pues bien, la actitud y comportamiento del actor centrado en el hecho imputado y

acreditado de derramar alcohol sobre los bajos del pantalón de una compañera de trabajo,

y a continuación prenderle fuego, lejos de poder calificarse como una supuesta «broma»,

evidencia y pone de manifiesto una falta de consideración al poner en grave peligro la

integridad física de su compañera de trabajo que no debe ser minimizada, pues revela,

cuanto menos, una conducta claramente humillante por parte del actor que supone un claro

desprecio al correcto y adecuado tratamiento que debe dispensarse a cualquier persona.

No olvidemos que la actividad de la empresa es la de pintura de piezas, usándose y

empleándose para ello, disolventes y otras sustancias que, por sus propios elementos o

componentes, resultan ser inflamables y de alto riesgo ante la acción del fuego, como lo

evidencia el empleo de ropa de trabajo adecuada ante la utilización de tales componentes

por parte de la afectada, de ahí que no se alcanza a comprender que los hechos realizados

por el actor puedan ser calificados como constitutivos de una «broma» para quien iba a ser

sujeto pasivo de tales actos con el evidente riesgo para su integridad física que tal

proceder implicaba, objetivamente considerado, y al margen de la voluntad o intención del

demandante, provocando de hecho en la trabajadora afectada una crisis de ansiedad,

aunque, afortunadamente, no quemaduras ni otros daños materiales o personales

superiores. La imputación acreditada de tales hechos, que de haberse cometido con

intención de causar lesiones a la afectada y que evidentemente hubieran ocasionado

responsabilidades en el campo del derecho penal, si reviste, a juicio de la Sala, gravedad y

culpabilidad bastante en el marco laboral, al no encontrarnos ante un accidente o una

situación involuntaria del suceso sino ante un proceder consciente y deliberado, al margen

de que su autor lo considerara como una broma, y en un grado suficiente y adecuado por la

peligrosidad y el desprecio a su compañera de trabajo en la acción cometida que es

suficiente para merecer la calificación del despido, en base a tales hechos, como

procedente, con acomodo en lo previsto en el art.54.2 c) del ET, provocando ello el

acogimiento del recurso formulado.

FALLO

Estimamos el recurso de suplicación interpuesto por la empresa Pinturas Cataforesicas SA

frente a la sentencia de fecha 19 de junio de 2006 dictada por el Juzgado de lo Social 10

de Valencia, en autos seguidos a instancia de Carlos José, debemos revocar y revocamos la

citada resolución, declarando la procedencia del despido acordado, con efectos del día

19/10/2005, con la consecuente convalidación de la extinción del contrato de trabajo que

con aquél se produjo, sin derecho a indemnización ni a salarios de tramitación.

Firme la presente, devuélvanse a la entidad recurrente las cantidades objeto de

consignación y depósito.

La presente Sentencia, que se notificará a las partes y al Ministerio Fiscal, no es firme;

póngase certificación literal de la misma en el rollo que se archivará en este Tribunal y

también en los autos, que se devolverán al Juzgado de procedencia tan pronto adquiera

firmeza para su ejecución.

Así, por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACIÓN.?La anterior Sentencia ha sido leída en audiencia pública por el/a Ilmo./a.

Sr./a. Magistrado/a Ponente que en ella consta en el día de su fecha, de lo que yo, el

Secretario, doy fe.


Publicado por tuasesor @ 1:17
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