Domingo, 12 de febrero de 2012

Las indemnizaciones por despido están exentas de tributación , se declaran pero no se gravan. La indemnización será la que está establecida en el ET, en su normativa de desarrollo o en su caso en la nejecución de sentencia que lo declare, sin que pueda considerarse como tal indemnización la establecida en virtud de convenio, pacto o contrato.

El disfrute de la exención en el IRPF, estará condicionado a la real desvinculación del trabajador con la empresa, como es lógico, se presumirá salvo prueba en contrario que no se da tal desvinculación cuando en el plazo de los tres años siguientes al despido el trabajador vuelva a prestar servicios a la misma empresa o a otra con ella vinculada.


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