Mi?rcoles, 22 de febrero de 2012

Las exigencias del artículo 174.3 de la LGSS en el que se establece el derecho a pensión de viudedad a los que conviven como parejas de hecho, con los requisitos de empadronamiento y un mínimo de convivencia…se han visto superadas por la interpretación que de este artículo ha hecho el TRIBUNAL SUPREMO, sentando Jurisprudencia en cuanto a que determina como se muestra en el ejemplo al que se hace referencia en este artículo, que no es necesario el certificado de empadronamiento e inscripción de la pareja de hecho en los registros permitidos o mediante documento público.

El artículo 174.3 de la LGSS establece:

 Cumplidos los requisitos de alta y cotización establecidos en el apartado 1 de este artículo, tendrá asimismo derecho a la pensión de viudedad quien se encontrase unido al causante en el momento de su fallecimiento, formando una pareja de hecho, y acreditara que sus ingresos durante el año natural anterior no alcanzaron el 50 % de la suma de los propios y de los del causante habidos en el mismo período. Dicho porcentaje será del 25 % en el caso de inexistencia de hijos comunes con derecho a pensión de orfandad.

No obstante, también se reconocerá derecho a pensión de viudedad cuando los ingresos del sobreviviente resulten inferiores a 1,5 veces el importe del salario mínimo interprofesional vigente en el momento del hecho causante, requisito que deberá concurrir tanto en el momento del hecho causante de la prestación, como durante el período de su percepción. El límite indicado se incrementará en 0,5 veces la cuantía del salario mínimo interprofesional vigente por cada hijo común, con derecho a la pensión de orfandad que conviva con el sobreviviente.

Se considerarán como ingresos los rendimientos de trabajo y de capital así como los de carácter patrimonial, en los términos en que son computados para el reconocimiento de los complementos para mínimos de pensiones.

A efectos de lo establecido en este apartado, se considerará pareja de hecho la constituida, con análoga relación de afectividad a la conyugal, por quienes, no hallándose impedidos para contraer matrimonio, no tengan vínculo matrimonial con otra persona y acrediten, mediante el correspondiente certificado de empadronamiento, una convivencia estable y notoria con carácter inmediato al fallecimiento del causante y con una duración ininterrumpida no inferior a cinco años. La existencia de pareja de hecho se acreditará mediante certificación de la inscripción en alguno de los registros específicos existentes en las comunidades autónomas o ayuntamientos del lugar de residencia o mediante documento público en el que conste la constitución de dicha pareja. Tanto la mencionada inscripción como la formalización del correspondiente documento público deberán haberse producido con una antelación mínima de dos años con respecto a la fecha del fallecimiento del causante.

En las comunidades autónomas con Derecho Civil propio, cumpliéndose el requisito de convivencia a que se refiere el párrafo anterior, la consideración de pareja de hecho y su acreditación se llevará a cabo conforme a lo que establezca su legislación específica.

 

En el caso al que hacíamos referencia la demandante no estaba casada con su compañero, ni se habían inscrito en el registro de parejas de hecho, tal y como exige el artículo 174.3 de la Ley General de Seguridad Social para que se reconozca el derecho a la pensión de viudedad. La mujer tampoco cumplía con el requisito de haber estado empadronada, al menos durante seis años, bajo el mismo techo que su compañero, que murió repentinamente a causa de un accidente.

Pero tanto la mujer como su letrado, defendieron su derecho a percibir la pensión bajo el argumento de que la demandante había convivido durante años con su pareja, con quien, además, tuvo dos hijos.  

Para probar estos hechos, el abogado de la mujer presentó pruebas testificales de familiares, así como documentos que demostraban un seguro de vida y un préstamo común de la pareja.

Sin embargo, esas circunstancias no fueron suficientes para el Instituto Nacional de la Seguridad Social, que denegó la solicitud de viudedad. Lejos de desistir, el letrado que defendía el caso recurrió al Juzgado de los Social número 2 de Donostia y éste tampoco tardó en desestimar la demanda, a fecha de 13 de julio de 2009.

Una vez agotada la vía Administrativa, el letrado recurrió al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y, en este caso, tampoco hubo suerte, puesto que volvieron a denegar la petición.

Sabedor de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en un caso similar al de la donostiarra, falló a favor de la demandante, el letrado interpuso un recurso de casación fundado en la contradicción en la Sala de lo Social del Tribunal Supremo. Si en Madrid se había aceptado el derecho de una mujer a cobrar la viudedad sin estar casada ni inscrita en el registro de parejas de hecho, ¿por qué no lo aceptaría el Tribunal Supremo en el caso de esta donostiarra?

Y así fue, después de dos largos años de pleitos, recursos y sentencias, el pasado 23 de marzo el Tribunal Supremo reconoció a la donostiarra el derecho a cobrar una pensión de viudedad de catorce pagas anuales con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2007.

Tal y como se indica en el fallo, "la convivencia de la pareja de hecho exigida para tener derecho a la pensión de viudedad, puede acreditarse por diversos medios de prueba, en los términos expresados en los Fundamentos de Derecho de esta sentencia". Y en su caso, las pruebas testimoniales de los familiares, además del seguro de vida y el préstamo de la pareja, fueron suficientes para demostrarlo.

En otras palabras, se demostró que existía una pareja de hecho sin cumplir con los requisitos que se exigían hasta la fecha. Como recalca el abogado defensor, esta sentencia supone una "revolución" y crea jurisprudencia, es decir, constituye un precedente para casos venideros.

Y es que, a partir de este fallo, las parejas de hecho podrán pedir una pensión de viudedad o cobrar herencias sin estar inscritas en el registro ni haber estado empadronados en la misma vivienda. Esta barrera deja de existir. Como apunta el letrado, el empadronamiento deja ser norma absolemitaten, es decir, que aunque se exija como requerimiento obligado, a partir de esta sentencia deja de serlo.

 Pero, poco han tardado en reconsiderar esta linea jurisprudencial, no quiero pensar que por culpa de la crisis y la escasez de recursos del Estado se presione a la judicatura, pues el siguiente enlace pone de manifiesto que ante casos idénticos la respuesta ha sido diferente...denegando la pensiónd e viudedad:

http://www.elderecho.com/actualidad/TS-viudedad-registrada-acreditar-convivencia_0_378000259.html


Publicado por tuasesor @ 15:13  | Art?culos
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 26 de febrero de 2013 | 20:41

Pues la crisis ya está aquí, yo soy una viuda de pareja de hecho sin registro pues mi compañero falleció en marzo de 2008 y yo no había previsto dos años antes que me pedirian ese requisito para acceder a la viudedad. Me denegaron en 1ª instancia y despues en el Tribunal Superior de La Rioja, he presentado el recurso de casación y el Supremo y despues el Constitucional no lo han admitido a tramite, los problemas se dejan en la puerta para no verlos , tambien he asistido en estos cinco años a los cambios de criterio de la Tribunales, hay que recortar y en los primeros momentos se han reconocido pensiones con argumentos que posteriormente han cambiado como del agua al vino , los recortes en justicia es que al final no hay justicia

Cada vez se parece más a la loteria, ahora hay que pagar para poner una demanda y despues a esperar a la suerte.

Publicado por tuasesor
Jueves, 20 de marzo de 2014 | 23:13

Es una verdadera lástima que estas injustas situaciones sean hoy en día un hecho....lo siento mucho. Se me revuelve algo por dentro al pensar que los más débiles y necesitados sean precisamente los que carguen con las peores consecuencias de esta maldita crisis creada por los Estados Neoliberales al estar sometidos a la Banca y Multinacionales. ....es un verdadero asco.....