Sábado, 10 de marzo de 2012

 Las disposiciones legales que amparan y recogen las especiales características de este tipo de trabajadores son fundamentalmente, la Constitución y el RD 782/2001:

                             

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El trabajo de los reclusos está amparado expresamente por la propia Constitución en su artículo 25:

Artículo 25.

1. Nadie puede ser condenado o sancionado por acciones u omisiones que en el momento de producirse no constituyan delito, falta o infracción administrativa, según la legislación vigente en aquel momento.

2. Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social y no podrán consistir en trabajos forzados. El condenado a pena de prisión que estuviere cumpliendo la misma gozará de los derechos fundamentales de este Capítulo, a excepción de los que se vean expresamente limitados por el contenido del fallo condenatorio, el sentido de la pena y la Ley penitenciaria. En todo caso, tendrá derecho a un trabajo remunerado y a los beneficios correspondientes de la Seguridad Social, así como al acceso a la cultura y al desarrollo integral de su personalidad.

Además este artículo se desarrolla por Real Decreto 782/2001por el que se regula la relación laboral de carácter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protección de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad…”

Objeto y finalidad de la relación laboral.

La finalidad esencial del trabajo es la preparación para la futura inserción laboral del interno, por cuya razón ha de conectarse con los programas de formación profesional ocupacional que se desarrollen en los centros penitenciarios, tanto a efectos de mejorar las capacidades de los mismos para el posterior desempeño de un puesto de trabajo en los talleres productivos como para su futura incorporación laboral cuando accedan a la libertad.

El trabajo que realice el penado objeto de relación laboral, deberá ser productivo y remunerado…

 En este Real Decreto se regulan todas las peculiaridades de estos trabajadores , en él se establece el salario a percibir (tiene en cuenta el SMI, en proporción a las horas trabajadas…), las vacaciones, el tiempo de trabajo , su protección a efectos de Seguridad Social etc… puede resultar chocante pero va implícito en la misma función de la pena, el sistema contempla la pena privativa de prisión a efectos de reinserción del penado en sociedad, siendo la función retributiva de “castigo” menor en importancia, y si estamos de acuerdo con la posibilidad de que el preso pueda llegar un día a reinsertarse en sociedad, el trabajo es un modo de que su salida a la vida cotidiana no suponga un lastre en cuanto a un sentimiento de exclusión…y por supuesto que su vinculación laboral junto con su correspondiente cotización es un modo de mantener al preso con “vida” después de su reclusión…

 Esta es la teoría, que se sostiene por sí sola, pero es sabido que si ya de por sí los trabajadores están en condiciones de inferioridad respecto al posición empresarial, imaginad como puede ser la de un trabajador privado de libertad, y no caigamos en el simplismo de justificarlo precisamente por serlo, pues no puede ser que por esta causa un empresario se pueda aprovechar de una persona vulnerando sus derechos fundamentales, aunque sea un recluso. Esto mismo fue en su día denunciado por la Asociación de Derechos Humanos de Andalucía, pues los presos de sus cárceles denuncian que están en condiciones de semiesclavitud…

 

http://www.derechopenitenciario.com/noticias/noticia.asp?id=2335

 

 


Publicado por tuasesor @ 12:59  | Artículos
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Publicado por Invitado
Domingo, 08 de abril de 2012 | 1:21

Hola: estuve trabajando en una prisión de Barcelona y hubo un caso que en produjo un ira contenida. En una reunion entre una educadora social y una interna, ésta le dice que su jefe la toca y le da palmadas en el trasero cuando está trabajando en la cocina de un restaurante a lo que la educadora le comenta que intente solucionarlo pero que él es el jefe y si la despide no podrá disfrutar de 3º grado. Qué fuerte! acoso laboral institucionalizado...

Adrian

Publicado por tuasesor
Domingo, 08 de abril de 2012 | 18:51

Efectivamente, no hay derecho a que sucedan estos casos de abuso, produce desprecio que cualquiera acose y abuse de su superioridad, pero chantajear de esa manera, como tu bien dices institucionalmente...luego pretenden que se reinserten cuando los que debieran enseñar son unos sinverguenzas...