Mi?rcoles, 19 de septiembre de 2012

El artículo 115.3 de la Ley General de Seguridad Social (LGSS)  establece:

“Se presumirá, salvo prueba en contrario, que son constitutivas de accidente de trabajo las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar del trabajo”.

En principio, al tenor de lo dispuesto en el precepto legal anteriormente transcrito, sólo es aplicable a las dolencias que se manifiestan en el centro de trabajo y no a las que se actualizan en la ida y vuelta al trabajo, es decir, en los denominados accidentes in itinere. Como dice la sentencia de 30 de junio de 2004 del TS la presunción del artículo 115.3 de la LGSS “sólo alcanza a los accidentes acaecidos en el tiempo y en el lugar de trabajo, pero no a los ocurridos en el trayecto de ida al trabajo o vuelta del mismo”, pues “la asimilación a accidente de trabajo sufrido «in itinere» se limita a los accidentes en sentido estricto, esto es, a las lesiones súbitas y violentas producidas por un agente externo” y no a las enfermedades que se manifiestan en el trayecto del domicilio al trabajo; para estas enfermedades “la calificación como accidentes de trabajo en atención a lo dispuesto en el artículo 115.2.e) de la LGSS, depende de que quede acreditada una relación causal con el trabajo”.

Lo decisivo es que el problema debatido se sitúa en el ámbito propio de la presunción del artículo. 115.3 de la LGSS y no en el del trayecto, en el sentido de que si los primeros  síntomas de la indisposición del trabajador se producen o no en el centro de trabajo y cuando estaba trabajando.

La jurisprudencia del TS, entre otras, la sentencia de 22 de diciembre de 2010, ha admitido que el alcance de la presunción iuris tantum del citado artículo 115.3 de la LGSS se extienda no sólo a los accidentes, sino también a las enfermedades, si bien ha señalado que ha de tratarse de enfermedades que por su propia naturaleza puedan ser causadas o desencadenadas por el trabajo, sin que pueda aplicarse la presunción a enfermedades que por su propia naturaleza excluyan una etiología laboral.

La presunción ha operado fundamentalmente en el ámbito de las lesiones cardíacas, en el que, aunque se trata de enfermedades en las que no puede afirmarse un origen estrictamente laboral, tampoco cabe descartar que determinadas crisis puedan desencadenarse como consecuencia de esfuerzos o tensiones que tienen lugar en la ejecución del trabajo. Lo mismo sucede, como es notorio, con el edema pulmonar o la embolia de este carácter, en los que no cabe excluir ese elemento laboral en el desencadenamiento.



Publicado por tuasesor @ 15:14  | Art?culos
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S?bado, 08 de septiembre de 2012
El siguiente informe realizado en 2009 acerca de las coberturas sanitarias y de los gastos que suponen anualmente para los trabajadores no pueden ayudar a hacernos una idea del camino que nuestro país seguirá , pues el modelo neoliberal americano es el modelo en el que se reflejan todas las políticas que últimamente se están llevando a cabo en nuestro país, tanto por los que dicen representar a los trabajadores (socialistas) y los representantes de los empresarios y las clases acomodadas (PP).
Antes de los 65 años en Estados Unidos todos los empleados, trabajadores y profesionales no tienen
ningún tipo de seguro médico público, sino que deben elegir entre distintas formas de seguro de salud
que proporcionan compañías privadas. Así pues, los trabajadores y profesionales sólo pueden tener
seguro sanitario privado, y para ello puede ser de dos maneras: pagándoselo ellos mismos o bien a través
de sus empleadores. Pero no todos los empleadores ofrecen a sus empleados planes de seguro sanitario.
Este es uno de los factores que explican el crecimiento de no asegurados. Además, la pérdida del empleo
puede ocasionar la pérdida de cobertura médica.

La “KAISER FAMILY FOUNDATION”, organización sin finalidad de lucro, que lidera en este país la
comunicación sobre temas de salud, difunde anualmente un Informe basado en una encuesta sobre la
cobertura sanitaria que ofrecen las empresas estadounidenses a sus trabajadores. Esta es la fuente más
importante para conocer ese tipo de cobertura sanitaria, con 159 millones de beneficiarios. La encuesta
en la que se basa el estudio se lleva a cabo entre 2.054 empresas con al menos tres trabajadores. El
análisis de los datos lo llevan a cabo tanto personal de la propia Fundación como el Centro Nacional de
Investigación de Opinión de la Universidad de Chicago.
El Informe de 2009 muestra una cierta estabilidad en el nivel de las prestaciones sanitarias empresariales
a pesar de la profundidad de la crisis económica, circunstancia que puede ser indicativa del compromiso
de las compañías para mantener esta prestación. Ahora bien, el Informe sólo refleja la información de
empresas que se han mantenido viables y no cuantifica el número de trabajadores que han perdido la
cobertura como consecuencia del cierre o reestructuración de sus empresas. Asimismo, muchas
empresas que se han mantenido viables podían tener ya planificada su política sanitaria desde el año
anterior, antes de sufrir de lleno los efectos de la recesión, por lo que pueden haber postergado la
reducción de la cobertura de la prestación hasta el año que viene.
Tanto algunos medios de comunicación norteamericanos como el propio Presidente Obama se han hecho
eco de este Informe para apoyar la actual reforma sanitaria que se está debatiendo en el Congreso.
Los datos mas significativos que se extraen de este Informe son los siguientes:

Disponibilidad de la prestación

Aproximadamente el 60% de las empresas ofrecen en el año 2009 algún tipo de prestación sanitaria a sus
empleados, levemente por debajo del 63% que lo hacía en 2008. En 2009, el 21% de las empresas
redujeron de algún modo la prestación o incrementaron la participación económica de los empleados en
las pólizas. Entre las empresas con más de 50 trabajadores, prácticamente la totalidad (el 95%) ofrecían
cobertura, porcentaje que va descendiendo a medida que se reduce el tamaño de la empresa hasta bajar
al 46% de las empresas con entre 3 y 9 empleados. El porcentaje de personal cubierto por pólizas
sanitarias patrocinadas por las empresas tiende a ascender en las empresas con presencia sindical (97%)
en comparación con las que no cuentan con sindicatos para representar a los trabajadores (57%).
Asimismo, las compañías con bajo porcentaje de salarios bajos (en las que el menos del 35% de los
trabajadores ganan menos de 23.000 dólares al año) ofrecen cobertura sanitaria a sus trabajadores (el
64%) que aquéllas con una proporción más elevada (al menos el 35%) de trabajadores con salarios bajos,
de las que sólo el 39% ofrece cobertura sanitaria a su fuerza laboral.

Requisitos y cobertura
No todos los trabajadores de las empresas que ofrecen la prestación sanitaria tienen cubiertos a todos sus
trabajadores. En algunos casos, existen requisitos de período mínimo de empleo antes de poder acceder
a la inclusión en la prestación, o un mínimo de horas de trabajo a la semana. A veces son los
trabajadores los que no desean su inclusión en las pólizas empresariales, bien debido al elevado costo,
bien a que ya cuentan con una póliza a través del cónyuge. Entre las empresas que ofrecen cobertura,
una media del 79% de los trabajadores cumple los requisitos de acceso, de los cuales el 81% decide
incorporarse a las pólizas, por lo que tasa de trabajadores que cuentan con cobertura en las empresas que
la ofrecen es del 65%. El porcentaje total de trabajadores con la prestación sanitaria cubierta por la
empresa (incluyendo tanto las que la ofrecen como las que no lo hacen) es del 59%.

Costos para los asegurados
El hecho más sobresaliente del Informe de 2009 es que el coste medio de las pólizas familiares se
incrementó un 5%, subiendo a 13.375 dólares anuales desde los 12.680 dólares de 2008. Las pólizas
unipersonales experimentaron un leve incremento de costo, al subir a 4.824 dólares anuales desde los
4.704 del año anterior. El costo de las pólizas familiares se ha incrementado un 131% en los últimos 10
años. Hay una gran variación en los costos de las pólizas debido a tanto al nivel de las prestaciones como
a la situación geográfica de la empresa. Así, el 20% de las pólizas familiares cuestan más de 16.050
dólares anuales mientras que el 21% de las mismas tienen un costo inferior a 10.700 dólares. Los
trabajadores con cobertura individual asumen una media del 17% del costo de la póliza, porcentaje que en
el caso de las pólizas que cubren a toda la familia se eleva al 27%.

La mayor parte de los asegurados, además, han de hacerse cargo de otros gastos, tales como deducibles
anuales, copagos, etc4. Los deducibles anuales de las pólizas
individuales oscilaron desde los 634 dólares anuales de los seguros tipo PPO (asociaciones de
profesionales de la medicina que ofrecen su red de servicios a las aseguradoras), pasando por 699 de los
seguros tipo HMO (en que la aseguradora tiene contratos con los proveedores y el asegurado tiene que
recibirla de dichos proveedores) hasta los más de 1.800 de los seguros tipo HDHP (seguros con muy altos
deducibles). Las pólizas familiares, por lo general, contaron con franquicias anuales de entre 1.053 y
1.524 dólares. De nuevo, las empresas más pequeñas suelen ofrecer prestaciones sanitarias con
franquicias más elevadas que las grandes. Aún así, el porcentaje de pólizas con deducibles anuales
superiores a mil dólares crece paulatinamente, llegando al 22% en las pólizas individuales en 2009 (en
2008 era el 18%) y al 13% en las familiares (9% en 2008). La mayor parte de los planes se hacen cargo
de algunos costos (como farmacia y revisiones) antes de que se haya pagado el deducible.
Una mayoría de los seguros exigen algún tipo de copago, ya sea una cantidad fija –normalmente entre 20
y 28 dólares-- por acto médico (el 77% de las pólizas) o un porcentaje –de media el 18%-- del costo del
acto médico (el 14% de las pólizas).

Medicamentos
La práctica totalidad (el 98%) de los trabajadores que reciben la prestación sanitaria de sus empresas
recibe asimismo cobertura de la prestación farmacéutica, y la mayor parte de ellos ha de afrontar algún
tipo de copago por sus medicamentos con receta. El 78% cuentan con pólizas en las que el nivel del
copago depende del tipo de medicamento o del costo del mismo. El copago es de alrededor de 10 dólares
por receta de medicamentos genéricos o muy comunes, subiendo el costo a 27 por receta en los de marca
y llegando a 46 en algunos tipos.

Atención hospitalaria
Los trabajadores también deben afrontar copagos por visitas al hospital, la mayor parte (51%) un
porcentaje del costo, que de media suele ser el 18%, mientras que el 19% han de afrontar una cantidad
fija de copago, cuya media es en 2009 de 234 dólares.

Topes
Sin embargo, la mayor parte de las pólizas (el 81%) imponen un tope anual a los gastos que han de
afrontar los asegurados. Los topes anuales oscilan enormemente, dependiendo de los tipos de planes.

Así, el 26% de las pólizas tienen un tope anual de más de 3.000 dólares mientras que en el 24% de las
mismas el tope anual es inferior a 1.500 dólares.

Pólizas con altos deducibles
Las pólizas denominadas HSHP, o seguros sanitarios con altos deducibles., son de dos tipos: el primero
de ellos en el año 2009 solamente comienza a hacerse cargo de parte de los costos de la sanidad de los
asegurados después de que el gasto de la familia haya alcanzado al menos una media de alrededor de
3.400 dólares, 1.000 en el caso de pólizas individuales. El segundo tipo combina las características del
primero y añade además unas cuentas de ahorro sanitarios a las que las empresas aportan fondos para
su utilización en sanidad que luego gestiona el asegurado. El 12% de las empresas ofrecieron pólizas del
tipo HSHP en 2009, aunque las ofrecen más las grandes empresas (el 28% en 2008 y el 22% en 2008),
que las pequeñas (sólo el 11%, igual que en 2008). Sin embargo, el porcentaje de trabajadores que
eligieron estas pólizas entre todas las que les ofrecía la empresa permaneció en 2009 en el 8%, sin
experimentar variación con respecto a 2008.

Cobertura de retirados
El Informe también recoge que el 29% de las empresas con al menos 200 empleados ofrece en 2009
algún tipo de prestación sanitaria para cuando llegue el momento del retiro de los trabajadores de la
empresa, porcentaje que en 2008 era del 31%.

Otras prestaciones de salud
Más de la mitad de las empresas ofrecen en 2009 otros tipos de prestaciones de salud, no
necesariamente sanitarias, como son programas de pérdida de peso, nutrición, ejercicio físico en locales
de la empresa o en gimnasios privados, o programas para dejar de fumar. Nuevamente, son prestaciones
que ofrecen con más frecuencia las grandes empresas (el 88%) que las pequeñas. Asimismo, está
comenzando a ganar popularidad (el 16% de las compañías en 2009) una prestación en la que la empresa
se hace cargo de los costos de un análisis de riesgos de salud de los empleados, y muchas empresas
ofrecen además viajes, tarjetas de regalo o incluso dinero en metálico a los empleados que deciden
efectuar el análisis.

Perspectivas de futuro
El Informe expone que las empresas tienen la intención de mantener la tendencia a una mayor
contribución de los trabajadores en los costes sanitarios. Según datos de la encuesta, el 42% de las
empresas incrementarán en 2010 la aportación de los trabajadores al costo de las pólizas, el 36%
incrementará los deducibles, el 39% los copagos por visitas médicas, y el 37% la participación en el costo
de los medicamentos.

Algunas empresas estiman que dejarán de ofrecer la prestación sanitaria, y aunque el 6% contempla esta
posibilidad, solamente el 2% cree que lo hará. Además, un 9% sopesa endurecer los requisitos de acceso
a la prestación.
En conclusión: El Informe demuestra el creciente aumento del gasto familiar en seguro sanitario debido no
sólo a las pólizas anuales de seguros sino también por el pago de deducibles, copagos y otros
mecanismos de costos compartidos. Y, que además, los trabajadores cada vez más deberán hacerse
cargo de los costos sanitarios

Publicado por tuasesor @ 7:30  | Art?culos
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Ayer día 7 de septiembre la empresa, Las Vegas Sands ha hecho pública su decisión de implantar en Madrid su megacomplejo de ocio, para lo cual sólo va a aportar entre el 25 y el 35% del capital necesario. En una situación como la actual esperamos que no sean fondos públicos los que la Sra (?) Aguirre, por llamarla de alguna forma, destine a ese megaproyecto. Justifican que va a crear miles de puesto de trabajo, pero a cambio de que las leyes nacionales se vean modificadas en su beneficio, beneficio empresarial...Lo que no se puede consentir es que no se destine un sólo euro a financiar a pequeñas empresas y familias que son el activo más importante del país y sin embargo este tipo de proyectos cuyo futuro es cuando menos cuestionable vean miles de millones de euros del erario público.

En marzo del 2012 es cuando se empezó a oir que esta empresa se quería implantar en nuestro país con la oferta de terminar con el paro en aquella comunidad donde se instalara pero a acambio de relajar las condiciones fiscales y laborales, es decir que se modificaran las leyes para su exclusivo beneficio....

http://derecho-laboral.blogcindario.com/2012/03/00654-las-vegas-sands-quiere-comprar-madrid.html


Publicado por tuasesor @ 6:54  | Art?culos
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