S?bado, 06 de octubre de 2012

Artículo 14 de la Constitución:

Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Un trabajador del sector aeroportuario con un grado II de obesidad que ocupaba un puesto de trabajo de peón de transporte y descargador fue declarado no apto tras un reconocimiento médico. La empresa no amplió su contrato fijo discontinuo, mientras que sí lo hizo con los otros trabajadores que habían prestado servicio con el demandante en años anteriores.

En esta imagen podemos ver a un trabajador reconocido al que su obesidad no le impide un desempeño laboral impecable.

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana considera que despedir a un trabajador por ser obeso no es discriminatorio. La sentencia, dictada el pasado 9 de mayo, defiende que el despido debe ser considerado improcedente, pero no nulo, como había establecido previamente el Juzgado de lo Social número 2 de Elche.

Explica el tribunal que "no se aprecia que el sobrepeso que padece el trabajador tenga trascendencia a efectos discriminatorios". La razón es que ni la normativa nacional ni la comunitaria hacen mención a tal circunstancia como causa de discriminación en sí prohibida. "Máxime cuando la obesidad afecta a gran parte de la población", añade la sentencia.

En concreto, se trataba de un trabajador del sector aeroportuario con un grado II de obesidad que ocupaba un puesto de trabajo de peón de transporte y descargador. El empleado estaba vinculado a la empresa mediante un contrato fijo discontinuo, una modalidad de contrato que se usa para trabajos de temporada. Tras un reconocimiento médico, en el que se le declaró no apto, dejaron de llamarle para volver a su puesto en la temporada en que solían hacerlo, mientras que sí llamaron a los otros trabajadores que habían prestado servicios con el empleado en años anteriores.

La sentencia del juzgado de lo Social declaró la nulidad de la extinción contractual por obedecer a un móvil discriminatorio (su obesidad). Con esta última sentencia, el tribunal valenciano corrige ese criterio, incidiendo en que la obesidad no es una enfermedad que aparezca ligada de modo directo o indirecto a los criterios discriminatorios que se consideran proscritos tanto en el artículo 14 de la Constitución Española como en el 7 del Estatuto de los Trabajadores. Estima, por tanto, el recurso de suplicación interpuesto por la empresa afectada.

Después de una sentencia como ésta cabe preguntar al alto Tribunal valenciano acerca de lo que entienden ellos como discriminación , ya que como bien dice el artículo 14 de la CE , garante de la igualdad , cualquier condición personal del trabajador que haya podido  afectar a la decisión de la empresa como motivo de despido debiera ser considerada como discriminatoria y por tanto nulo de pleno derecho. Además tenemos por otra parte la cuestión del reconocimiento médico de la empresa que aporta la prueba en la que se basa el despido, y que anima a los trabajadores a negarse a seguirlo, siempre y cuando no se vean obligados por la especiales circunstancias de la empresa, esto da argumentos a los que apoyan esta práctica entre los trabajadores y que sin embargo sólo debiera ser efectiva para preservar la seguridad de los empleados cumpliendo con la Ley de Prevención y no un arma con la que atacar a los empleados, desde luego que en la empresa en cuestión nse cuidarán mucho de seguir reconocimientos médicos...


Publicado por tuasesor @ 11:53  | Art?culos
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