Viernes, 19 de abril de 2013

En el día de ayer, 17/4/13 se produjo el fallecimiento de un trabajador en alta mar como consecuencia de un accidente no traumático, habitualmente se refieren en estos casos al Infarto de Miocardio; en estos casos la jurisprudencia se divide entre reconocer o no como accidente laboral estos supuestos, especialmente cuando ocurren en el transcurso de ida o vuelta al trabajo.

El artículo 115.1 de la Ley General de la Seguridad Social define el accidente de trabajo como “toda lesión corporal que el
trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena”.

Nuestro Tribunal Supremo ha venido incluyendo en el término “ lesión corporal” a las enfermedades de súbita aparición o desenlace, por lo que no cabe duda de que el infarto de miocardio ha de integrarse en la definición de accidente de trabajo dada por el mencionado artículo 115.1 de la LGSS. El infarto de miocardoi, por tanto, es obvio que es una lesión corporal, por lo que este aspecto no plantea problemas.

Las dificultades se presentan en la relación causa-efecto, es decir, en la relación directa del infarto con el trabajo desarrollado.
A la hora de buscar o determinar esa relación directa, hemos de partir de la presunción de laboralidad de las lesiones corporales que un trabajador sufre en el lugar y en el tiempo de trabajo. En este sentido se pronuncia el artículo 115.3 de la LGSS al establecer que: “Se presumirá, salvo prueba en contrario, que son constitutivas de accidente de trabajo las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y el lugar de trabajo”. Se trata de una presunción “iuris tantum”, es decir, que admite prueba en contrario.

De esta manera, todo infarto que se produzca en el lugar de prestación de servicios (sea o no coincidente con el centro de trabajo) y durante el transcurso de la jornada laboral, debe ser considerado como accidente de trabajo. Por tanto la carga de la prueba, le corresponde a quién estime que, pese a haberse producido en el lugar y tiempo de trabajo, no guarda relación directa
con el mismo.

El Tribunal Supremo, en unificación de Doctrina se ha pronunciado a favor de aquellos infartos de miocardio acaecidos en el lugar de trabajo (STC 11/6/2007); para que opere la destrucción de la presunción de laboralidad de la enfermedad de trabajo surgida en el tiempo y lugar de prestación de servicios, la jurisprudencia exige que la falta de relación entre la lesión padecida y el trabajo realizado se acredite de manera suficiente, bien porque se trate de enfermedad que por su propia naturaleza excluya la etiología laboral, bien porque se aduzcan hechos que desvirtúen dicho “nexo causal”.

En otra sentencia del TS del año 2005 y también en unificación de Doctrina: destaca que es necesario que se aporte por los presuntos responsables la prueba en contrario que acredite de manera inequívoca la ruptura de la relación de causalidad entre el trabajo y la lesión... en principio no puede descartarse la influencia de los factores laborales en la formación y desencadenamiento de una crisis cardiaca o cardiovascular.

Por tanto en el caso del marinero fallecido no debiera haber problemas para que se reconozca como accidente de Trabajo acaecido en el lugar de trabajo.

Es en los accidentes in itinere sufridos por infartos de miocardio donde la Jurisprudencia no se pone de acuerdo y en unos casos admite y en otros deniega atendiendo a las causas particulares de cada trabajador.

Con carácter general los accidentes in itinere se desestiman como accidentes de trabajo si no son motivados por lesiones súbitas y violentas producidas por un agente externo y no a las dolencias o procesos morbosos de distinta etiología y manera de manifestación.


Publicado por tuasesor @ 0:47  | Art?culos
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