Viernes, 17 de abril de 2015

El caso ha levantado una ola de indignación en Hong Kong, que cuenta con 300.000 empleados domésticos extranjeros, la mayoría procedentes de Filipinas e Indonesia. Su salario es una pequeña fracción del mínimo legal y son obligados a vivir en casa de sus patronos en muchos casos en habitaciones diminutas.

El caso de Erwiana duró 16 días y fue el primero de este tipo en Hong Kong en ganar atención internacional. En sus declaraciones a la corte Erwiana aseguró que durante los ocho meses que trabajó para Law, su dieta fue una taza de arroz y medio litro de agua, solo podía usar el baño dos veces al día y en una ocasión, cuando fue sorprendida comiendo más que arroz, su empleadora la golpeó tan fuerte que le rompió varios dientes. Jamás recibió pago alguno. Luego de un mes de vivir en esta situación, Erwiana pidió ayuda a la agencia que la trasladó a Hong Kong pero lo único que recibió fue una cuenta de cobro por los servicios prestados y una amenaza de muerte a sus familiares si se atrevían a hablar con las autoridades sobre su situación.

Cuando Erwiana fue inservible para Law, ésta la abandonó en el aeropuerto con un tiquete de regreso a Yakarta.


Publicado por tuasesor @ 1:46  | NOTICIAS
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